ARGENTINA.- La
tragedia de Once se encuentra en etapa de investigación por parte de los peritos forenses. Y si bien es sabido que la empresa concesionaria
TBA incumplió gravemente en innumerables aspectos de la concesión y se le retiró el manejo de las líneas de trenes, la causa podría dar un vuelco total.
Ahora, una pericia del Cuerpo Médico Forense asegura como conclusión que el motorman del tren, Marcos Córdoba, registra una "actividad epileptiforme interictal regional frontal izquierda".
De esta manera, el informe establece que el motorman podría haber sufrido un problema de salud lo que motivó o impidió la tragedia ferroviaria.
Ahora, los investigadores quieren establecer si el maquinista sufrió un ataque y se desvaneció, como sugiere la empresa
Trenes de Buenos Aires (TBA), o si los frenos fallaron como aseguran los gremios de la línea Sarmiento.
Pero las conclusiones del informe establecen un aspecto fundamental y que podría ser determinante: "El motorman registró “actividad epileptiforme interictal regional frontal izquierda”. ¿Qué significa? Que podría haber padecido un cuadro de epilepsia en el momento del accidente.
Cabe recordar que los peritos mecánicos determinaron que en los últimos 300 metros antes de llegar a la estación, la formación estaba a la deriva, ya que no se registró ningún tipo de reacción por parte del maquinista.
Los delegados y empleados de TBA aseguran que la empresa haría todo lo posible para inculpar al maquinista desligándose de la tragedia de Once.
Todo, una vez más, parece ir hace el mismo lado: Responsabilizar al hombre y desligar a la empresa.
Por más que se haya retirado la concesión de los trenes, así la responsabilidad penal quedaría descartada. (Redacción

)