TUCUMÁN- J
esús Salim presentará el próximo jueves el
proyecto de
Código de Convivencia que reemplazaría al actual Código de Contravenciones.
El alperovichista
Guillermo Gassenbauer se suma al proyecto
de Salim.El bloque oficialista se encuentra dividido entre
el apoyo o no, del proyecto para la modificación de la Ley de Contravenciones,
presentado por el kirchnerista Jesús Salim.
El borrador del proyecto del representante de la Cámpora en Tucumán, viene
a plegarse a los ya presentados por el alperovichista, Marcelo Caponio y
por el radical Ariel García.
Salim presentará el proyecto en la Cámara, el próximo jueves,
y ya cuenta con el apoyo delalperovichista, Guillermo Gassenbauer, quien
declaró que hará sus aportes y que considera la medida necesaria para
actualizar una norma que tiene más de 30 años y es producto de la última
dictadura. La presentación y correcciones del borrador del proyecto se
realizarán en un foro de debate paralelo al que coordinó Gerónimo Vargas
Aignasse (PJ), Titular de la
Comisión de Seguridad y Justicia de la Cámara.
El Código de Contravenciones Policiales (ley provincial
5.140) fue creado durante la dictadura militar, en 1980, y declarado
inconstitucional por la Corte
de la Nación
en 2010. En el mismo se establece un sistema de sanciones a conductas que
alteran el orden social, pero el procedimiento previsto habilita a la Policía a detener,
investigar y sancionar (con multa o arresto) al presunto infractor, sin
intervención inmediata de la
Justicia ni derecho a defensa en juicio oral. Es por esto, que Salim propone reemplazar a la Ley de Contravenciones con un
Código de Convivencia que prevé sanciones más leves, como prestar servicios de
utilidad pública (de hasta 60 días en establecimientos públicos que no
pertenezcan a las fuerzas de seguridad); multas (cada unidad equivale al precio
de la bolsa de azúcar fijada por los ingenios para el mercado local, y no puede
superar el sueldo de un juez provincial penal de Iº instancia); reparación del
daño; e instrucciones especiales (la reparación del daño, o cursos que no
pueden extenderse más allá de un año).
En diálogo con Radio Prensa, Salim explicó que no
se puede arrestar al contraventor y encerrarlo en un mismo calabozo con la
gente que ha cometido delitos. Lo que se propone en el proyecto es trasladar al
sujeto a la comisaría y tenerlo allí todo lo que dure el proceso sumario y acta
de aprehensión. El infractor podría luego regresar a su casa, a esperar el
dictamen del juez que podrá optar por aplicarle una multa o enviarlo a cumplir
tareas comunitarias. “Consideramos que no es conveniente que un chico de 17 años
que pueda alterar el orden, a la salida de un boliche o en la vía pública con
chicos de su edad, y tenga que ir a un calabozo donde hay otros jóvenes que han
robado a punta de pistola”, explicó el kirchnerista, en defensa de su proyecto.