BUENOS AIRES.- El pasado miércoles el Gobierno lanzó, desde el Museo del Bicentenario, un ambicioso plan de créditos hipotecarios para la construcción de 100.000 viviendas por año, financiado con créditos de ANSES a tasas accesibles y plazos de 30 años. El plan fue presentado por el viceministro de economía Axel Kicillof y el titular de ANSES, Diego Bossio, ambos secundados por la Presidenta Cristina Fernández.
Pero la magnitud y lo ambicioso del plan genera inquietudes del mismo tenor, en un contexto de casi absoluta inaccesibilidad a cualquier tipo de crédito hipotecario. Por esa razón,

entrevistó a
Néstor Walenten, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, un mercado fuertemente afectado luego de la implementación del cepo cambiario.
: ¿Qué sector de la población es el más beneficiado con el plan de créditos PRO.CRE.AR lanzado por el gobierno nacional?
Néstor Walenten: “Indiscutiblemente, los más beneficiados son aquellos que forman parte de la clase media asalariada, que puede reunir las condiciones en cuanto a ingresos y que hasta el momento no contaban con una casa propia, pero lógicamente, en tanto y en cuanto disponga de un terreno propio sobre el cual pueda construir. O bien aquella clase que, aunque no tenga terreno propio, pueda adquirir una vivienda dentro de algún conjunto barrial edilicio que puedan construir determinadas empresas constructoras a partir de los terrenos fiscales que va a ceder el Estado”.
E.I: Si bien el programa es nacional, ¿hay zonas más beneficiadas que otras?
N.W: “Seguramente, el éxito de este plan lo podríamos llegar a encontrar desde el segundo del gran Buenos Aires hasta el interior del país. Lógicamente que, en el primer cordón del GBA y más aún en la ciudad de Buenos Aires, difícilmente se encuentre un terreno disponible para construir, y menos para los sectores vulnerables, como los son a los que están destinados los créditos, y a precios accesibles”.
E.I: ¿Entonces, este plan no alcanza las operaciones de propiedades usadas?
N.W: “Claro que no. Es más, lo dijo muy claramente la Presidenta, este plan es para la construcción de nuevas viviendas, o compra, pero a partir de barrios que puedan construirse sobre terrenos fiscales que la Nación ceda”.
E.I: Pero aún no hay nada en concreto en cuanto al desarrollo de esos barrios, ¿o si?
N.W: “Todavía no hay nada concreto, porque hasta incluso esos futuros barrios necesitarán urbanización. Y esto es una obligación de los municipios o de las provincias”.
E.I: Pero los municipios hoy viven una situación fiscal crítica.
N.W: “Si la Nación no los ayuda con las tareas de urbanismo, seguramente será una empresa de muy difícil concreción para los municipios.”
E.I: ¿Cómo repercute este plan de créditos en el mercado inmobiliario?
N.W: “No repercute en nada, no mueve ni una aguja del mercado inmobiliario, porque son créditos de construcción de viviendas en terrenos propios. Eventualmente, alguna inmobiliaria del interior del país quizá logre vender el terreno, pero no más. Pero por lo menos, alienta desde el sentido que brinda una posibilidad de acceso a la primera vivienda a una clase asalariada que no dispone, y ocupa mano de obra de la construcción. Pero esto lo vamos a presenciar solamente en algunas regiones del interior del país, y dependerá mucho de la demanda de cada lugar y de la superficie de los terrenos fiscales, para ver si pude dinamizar la economía de esas regiones”.
E.I: ¿Cómo está hoy, el mercado inmobiliario, después del cepo total a la compra de dólares?
N.W: “El mercado inmobiliario está virtualmente paralizado. Esta medida ha generado una gran incertidumbre, el retiro de la demanda y, paralelamente, el retiro de la oferta también. Porque el poseedor de los dólares en un mercado tan turbulento se retira y espera. Y el vendedor, al no saber ni qué precio le pagarán ni la moneda en la que le pagarán, prefiere retirar la unidad y alquila”.
E.I: ¿Hay datos de afección de puestos de trabajo en el mercado inmobiliario?
N.W: “Estamos sintiendo la preocupación del mercado, en el sentido que muchos inmobiliarios nos están manifestando que si esta situación se posterga en el tiempo, lógicamente verán comprometida su fuente de trabajo”.
E.I: ¿Cree que la pesificación de las transacciones inmobiliarias será una solución?
N.W: “De ninguna manera, porque esto sería pretender cambiar el régimen de la marea o el curso de los ríos. La dolarización en el mercado inmobiliario existe desde hace 50 años y producto de las serias vicisitudes inflacionarias por las que ha atravesado el país en estos años que han provocado que tuviéramos cinco signos monetarios distintos”.
E.I: Si el lunes a primera hora se levantara el cepo cambiario, ¿el mercado inmobiliario se reactivaría a pleno o mantendría algunas heridas?
N.W: “Entiendo que si se le restituye a la ciudadanía la libertad de comercio de moneda extranjera, el mercado operará normalmente, y con una buena dinámica, porque la gente ha entendido que el ladrillo es el mejor resguardo de valor. Pero esto pasaría si se restituye la libertad cambiaria y se diera una muestra de seguridad, tranquilidad y serenidad para el mercado en general”.
Por Guido
para 
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