El hombre dejó la cárcel y se convirtió en personal de seguridad de estrellas como Lionel Messi
ESPAÑA.- La historia de "Dani, el Rojo" es sorprendente por los cambios rotundos que sufrió su vida. Una adolescencia marcada por las drogas y la delincuencia. Veinte años entre cárceles y atracos. Un final de rehabilitación, reinserción y trabajo con estrellas del rock y otras personalidades, como Enrique Bunbury, Andrés Calamaro y Lionel Messi.
En el marco del festival Buenos Aires Negra, este personaje contó cómo pudo "convertir lo negativo en positivo" para salir de ese mundo y ser hoy un ejemplo social.
"Comencé a robar desde muy pequeñito, aunque quizás en mi cabeza no cabía el verbo 'robar'. Tenía 8 ó 9 años y ya me atraía la adrenalina del llevarme algo a ver si me pillaban o no", admite "Dani, el Rojo" a Infobae. Vale destacar que creció en la España de la dictadura de Franco, en la que la principal preocupación de sus padres de clase media era poder darle educación y comida.
Cuando recién entraba en la adolescencia, el mundo que lo rodeaba cambió. En 1975 murió Franco, se abrieron las fronteras y entró una nueva cultura. Música, arte, literatura. Artistas como los Rolling Stone o Patti Smith. Una de cal y otra de arena: también llegó la apología de los estupefacientes. El ingreso triunfal del "sexo, drogas y rock & roll" tuvo un efecto muy fuerte entre los jóvenes españoles, entre ellos, Dani.
"Todos los músicos tenían al menos una canción sobre la heroína. Después de leer Junkie, de William Burroughs, quedé alucinado y yo también quise probarla", cuenta. A los 15, empezó a inyectarse por vía intravenosa y, desde entonces, todo se precipitó. Como efecto colateral, lo echaron de la casa y se metió en la delincuencia. Ya tenía antecedentes, no sólo de niño, de más grande le quitaba pesetas a su padre. De a mil por día, se habituó a manejar su propio dinero, a invitar a sus amigos, a liderarlos. "A ser el macho alfa", bromea.
Fuente: Diario El Civico