EGIPTO- El candidato de los
Hermanos Musulmanes logró el
51,3% de
los votos en la segunda vuelta y se convirtió hoy en el primer mandatario
elegido democráticamente en la historia de ese país.
Mohammed Mursi, candidato de los Hermanos Musulmanes, logró
el 51,3% de los sufragios en la segunda vuelta de las históricas elecciones
presidenciales de Egipto y será el nuevo presidente de ese país.
Mursi, de 60 años, se impuso el 16 y 17 de junio con el
51,73% de los votos a su contrincante Ahmed Shafik, quien logró el 47,27 por
ciento, según informó desde El Cairo, el presidente de la Comisión Nacional
Electoral, Faruk Sultan. Los Hermanos Musulmanes, la organización islamista más
grande del mundo y prohibida por décadas en el país, paradójicamente hereda el
poder de manos del hombre que durante años les impidió la participación
política, el depuesto Hosni Mubarak, condenado a prisión y agonizante tras ser
expulsado del poder en 2011, en la rebelión popular conocida como la
"primavera árabe".
Segundos luego de conocerse el resultado oficial, decenas de
miles de personas que estaban congregadas en la plaza Tahrir recibieron con
gritos y una explosión de júbilo la designación de Mursi.
Mursi no contará con los amplios poderes de sus
predecesores, tras las medidas adoptadas por el Consejo Supremo de las Fuerzas
Armadas. En la práctica, el nuevo mandatario no podrá ordenar la intervención
del Ejército sin la aprobación de los militares y tampoco podrá decidir sobre
su personal ni su presupuesto. La cúpula militar anunció su intención de
entregar el poder a Mursi y al gobierno que designe el 30 de junio.
Mursi se convierte a partir de hoy en el primer presidente
elegido democráticamente en la historia egipcia. Hace pocos años, la mera
comparecencia de los Hermanos Musulmanes como un partido político legal era
absolutamente impensable pues bajo el régimen de Mubarak, la organización que
declinó su ideario violento durante la década de los 70 debía presentar sus
candidatos como independientes, como sucedió en 2005, los primeros comicios de
la historia del país.
Mursi lanzó su campaña poco después de que la Comisión
Electoral descalificara el pasado mes de abril a la primera opción de los
Hermanos Musulmanes, Jairat el Shater, quién poseía antecedentes penales a raíz
de una condena emitida durante el régimen de Mubarak, lo que lo inhabilitó para
ocupar cargos públicos.
El electo mandatario anunció que centrará su gestión en el
marco de "una referencia islámica moderada", para devolver la
"estabilidad, la justicia y la prosperidad al país" tras un año de
caos.(Especial

)