Lules y su Quebrada, tierra de
belleza y encanto 100% natural
A 20 kilómetros de San Miguel de Tucumán, se encuentra la ciudad de San Isidro de Lules, o simplemente Lules; que es cabecera del departamento homónimo. Con más de 28.360 habitantes y una superficie que supera los 160 kilómetros cuadrados, esta localidad se ha convertido en un relevante centro urbano que, tanto económica como demográficamente, no para de crecer; a tal punto que se espera que en un tiempo se integre al conglomerado urbano del área metropolitana del "Gran San Miguel de Tucumán".
El nombre a esta ciudad le viene por dos motivos muy diferentes, pero que tienen algo en común: ambos están relacionados con sus orígenes. Por un lado, el “San Isidro”, le deriva por parte de su herencia española, ya que cuando estos fundaron la ciudad, lo hicieron el día de San Isidro Labrador. Y por el otro lado, su segundo nombre, le viene de quienes fueron la primera etnia indígena que habitó esta tierra: los Lules.
A pesar que hoy a esta ciudad se la conoce más por Lules; el “San Isidro” también ha dejado su reconocimiento, pero en el aspecto religioso. Pues San Isidro Labrador es hoy el santo patrono de esta localidad y cada 15 de mayo se lo conmemora con una gran celebración a la que concurren, con gran fervor, un inmenso número de feligreses luleños.
Una ciudad que fue fundada en el año 1851, y que desde aquel entonces se ha convertido en un suelo lleno de oportunidades para sus habitantes, y no sólo porque posee un clima favorable para el cultivo de diversas hortalizas y frutilla. Sino que también esta misma cuenta con una muy relevante actividad industrial, que abarca la metalúrgica, la textil, la fabricación de papel, de alimentos, de químicos y de materiales para la construcción.
Para quien pasa de visita por este territorio tucumano, no puede dejar de pasar por el icono natural más hermoso de este sitio: La Quebrada de Lules. A tan solo 3 kilómetros de la localidad se ubica este paradisiaco estrecho, el cual se abre entre dos grande montañas, y permite dar paso a magnificas vertientes de agua pura y clara, que corren hasta alimentar un opulento río que lleva el mismo nombre.
Este torrente, que también forma parte de la belleza que caracteriza a este sitio, se encuentra encerrado por las Sierras de San Javier y Yerba Huasi. Y son estas mismas, que tiene alturas que van desde los 800 hasta los 1000 metros de altura, las que dan a todo el horizonte un acabado absolutamente perfecto y hermoso.
La armónica unión de todos estos fenómenos naturales, forma un panorama fascinante en plena provincia tucumana. Por algo fue el cantautor, guitarrista, poeta y escritor argentino, Atahualpa Yupanqui, quien nombró varias veces a este lugar en algunos de sus cantos. Y es que los cientos de diferentes matices de colores que componen a este sitio, junto a la exuberante vegetación, que se combinan con diferentes tipos de flores en primavera, hacen de Lules y su Quebrada, uno de los lugares más majestuosos de todo nuestro país.
Por Rosario Torino Solá
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