BUENOS AIRES- La CGT
respondió a las acusaciones de "golpistas" y
"desestabilizadores".
La CGT rechazó hoy las
acusaciones de "golpistas"
con las que "funcionarios del Gobierno" nacional definieron el paro y
movilización convocado el miércoles a la Plaza de Mayo. También
calificó de "ridículo" que se vincule "tensiones en el
movimiento nacional" con "el golpe de estado" sufrido por el
presidente paraguayo Fernando
Lugo.
"Los argentinos no deben dejarse confundir por las
adhesiones mediáticas de quienes jamás se han preocupado por los derechos de
los trabajadores", sostuvo el comunicado que lleva la firma de
Hugo Moyano.
La central sindical reiteró que "la fuerza social que
se movilizará es obrera y como tal adhiere al proyecto nacional en la medida en
que el mismo no se aleje del camino recorrido a partir del 2003".
El pronunciamiento agrega que "los trabajadores jamás
seremos ariete, ni mascaron de proa, ni fuerza de choque de aquellos a los que
poco importan las negociaciones colectivas, el empleo, los derechos humaos y la
distribución justa de la riqueza".
"Podemos aceptar que haya sectores que no comparten
nuestros reclamos, pero jamás vamos a permitir que nos llamen
desestabilizadores por ejercer un legítimo derecho a reclamar", se indicó.
El texto enfatizó que "la CGT no va permitir bajo
ninguna circunstancia que la protesta social sea criminalizada y que las
huelgas sean caratuladas como extorsión a la democracia y que nuestro accionar
se asocie al chantaje, el miércoles los trabajadores organizados una vez más,
en la histórica plaza levantaremos nuestra voz contra la injusticia". (Especial

)