ARGENTINA.- Uno de los funcionarios más sospechados que tuvo el Gobierno nacional ya declaró ante el
Juez Federal Bonadío.
El
ex Secretario de Transporte fue una pieza clave en el área en relación a su cercanía con la empresa
TBA y los Cirigliano, dueño de la ex empresa concesionario.
Jaime es acusado de una gran cantidad de causas en casos de corrupción, y durante su gestión en Transporte también es sospechado de varios ilícitos. Y hoy, al momento de llegar a Tribunales para declararar, no pasó un buen momento.
Un padre de un nene muerto en la tragedia de Once, logró encontrarse cara a cara con el funcionario kirchnerista, a quien le mostró la foto de su hijo y de su nuer, muertos en el fatídico hecho. Jaime sólo atinó a decir que se presentaba en forma espontánea y que no podía ponerse en su lugar ante tanto sufrimiento por la pérdida de un hijo.
Y incluso, según el padre de la víctima, llegó a esbozar una excusa respecto de los planes de "soterramiento". (Redacción

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