ARGENTINA.- En los
Estados Unidos, el público asistió a una obra de arte que difícilmente puedan olvidarse con un partido en el que
Lionel Messi demostró que es absolutamente imparable.
El superclásico sudamericano en el que "la Albiceleste" se impuso 4-3, va a quedar en la historia no por las defensas de ambos equipos, sino por los goles y la delantera, especialmente, el 10 del Barcelona que, con la camiseta argentina, se convirtió en un director tan impresionante que es imposible aducirle algún adjetivo más.
El equipo argentino falló en defensa pero la magia del crack rosarino es capaz de reducir a cenizas todos los errores de la defensa.
Los de Sabella arrancaron en desventaja por un tanto de Rómulo; luego "La Pulga" hizo dos goles y dio vuelta el marcador; en el complemento igualó Oscar y, tras un grosero error de Romero, Hulk anotó el tercero; luego anotaron Federico Fernández y otra vez Messi para cerrar una tarde de película. (Redacción

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