VIENA.-
El enorme legado de Gustav Klimt marcó el estilo de muchos pintores. El pintor simbolista austríaco logró, a través de su grupo la
Secesión Vienesa, influenciar a las generaciones venideras.
Complejo, odiado y censurado,
Gustav Klimt supo presentar una estética inconfundible que lo erigieron en referente de la moda y el arte contemporáneos.
En su papel de líder de la Secesión, influyó a artistas como Egon Schiele y, además, apoyó la obra de jóvenes talentos con la institución del Küntshalle, en 1917, pretendiendo evitar el éxodo de artistas al extranjero.
Su éxito como marca de una época se manifiesta a través de las millonarias cifras que los coleccionistas actuales dan por sus obras. Hoy se conmemora su
150º Cumpleaños.(Redacción

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