FRANCIA.- El Presidente francés, François
Hollande, calificó hoy de "inaceptables" los planes para despedir a 8.000 personas de la automotriz PSA
Peugeot-Citroën y pidió una renegociación.
"El Estado no se quedará de brazos cruzados", aseguró el Socialista durante una entrevista televisiva con motivo de la fiesta nacional de la República francesa. "Considero (el plan de despido) inaceptable en su forma actual", apuntó Hollande, quien pidió que se reduzca el número de empleos que se pretende eliminar y llamó a la empresa a encontrar trabajo a todos los afectados.
El Presidente admitió que Francia tiene un "problema de competitividad" pero aseguró que es "demasiado fácil" culpar a los costes laborales de los recortes.
Por otro lado, apuntó que "no es normal" que los impuestos al trabajo sean la única fuente de financiación para el sistema social del país. "Nos aseguraremos de que haya otros elementos", indicó, apuntando a un posible traslado de parte de los costes sociales a los impuestos al consumo o la renta.
En plena crisis económica en la zona euro, la economía gala se encuentra estancada y sus magros niveles de crecimiento la sitúan al borde de la recesión, pero sobre todo la creciente deuda pública (89,3% del PBI) y el desempleo (10,1%) complican el panorama de Hollande, a quien la Corte de cuentas le recomendó recortar 33 mil millones de euros en 2013 para lograr el objetivo de terminar su mandato en 2017 con déficit cero.
El sector automotriz es el primero en transmitir señales inquietantes, el anuncio de la mayor automotriz francesa de que cerrará una fabrica y suprimirá 8.000 empleos en dos años -la cifra se estiraría a 20.000 trabajadores más ligados a PSA-, llevará al gobierno a presentar el 25 de julio un "plan de apoyo" para el sector, según confirmó Hollande. (Especial

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