VIENA.-
Gustav Klimt fue uno de los mayores exponentes del simbolismo austríaco y uno de los mayores representantes del movimiento moderno de la secesión vienesa.
Nacido en Baumgarten, Viena, el 14 de julio de 1862, sus obras sintetizan el pase de el cambio traumático que le supuso al hombre contemporáneo el paso del siglo XIX al XX. Utilizando como musa inspiradora el desnudo femenino, se erigió en uno de los mayores exponentes en su estilo.
Fue el segundo de siete hijos de un grabador de oro vienés, sus familia estaba formada por cuatro mujeres y tres varones que pronto mostraron su talento artístico: Gustav, Ernst y Georg. Klimt vivió en la pobreza para la mayor parte de su infancia.
A partir de haber recibido una beca para estudiar en la Escuela de Artes y Oficios de Viena, la carrera del pintor se disparó creativamente. En 1984, el artista recibió el encargo de de decorar el techo del Aula Magna de la Universidad de Viena, pero su representación de la Filosofía, Medicina y Jurisprudencia recibió duras críticas y fue calificada de "pornográfica".Nunca llegó a mostrar el techo del salón y su obra fue destruida por los nazis.
Tres años después de haber realizado esa obra, fundó junto a cuarenta otros artistas la Secesión de Viena, que le serviría como vidriera para esparcir su particular y trasgresor estilo. Su símbolo, Palas Atenea, la diosa griega de las causas justas, la sabiduría y las artes, sería pintada por Klimt en 1898. (Redacción

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