ESTADOS UNIDOS.- Cuando hablamos de la
nano-SIM, estamos hablando de uno de los estándares de tarjetas identificativas de las que se valen los dispositivos conectados a redes telefónicas de voz y datos. Es fruto de la evolución miniaturizada de las tarjetas SIM que luego progresaron reduciendo su tamaño con las microSIM.
En el caso de las nano-SIM, nos encontramos con una merma del 40% en el tamaño respecto a las microSIM. Nos referimos a este tipo de unidades porque, al igual que ya ocurrió con los iPad y iPhone 4, Apple podría apostar de nuevo por el volantazo respecto a la tendencia del resto de fabricantes, optando por un modelo de tarjeta que sólo instalaran, por el momento, ellos. Así lo reseñó tusequipos.com
La opción de que el
iPhone 5 llevara tarjetas nano-SIM ya se planteó hace unos meses. Pero estos días se está constatando un fenómeno que viene a dar respuesta, entendiéndose en su justa medida, a dos preguntas: una apunta precisamente a la posibilidad de que el nuevo manzanófono lleve este tipo de unidades, la otra, a cuándo se pondrá a la venta el susodicho iPhone 5.
¿Y por qué iba a requerir el iPhone 5 de una tarjeta SIM de tan pequeñas dimensiones? Además de haber razones de distinción —a pesar de que esto, por un lado, dificultaría la migración a la nueva generación de teléfonos de Apple, ya fuera en caso de que el usuario ya contara con un terminal de la casa o si saltara desde otro dispositivo, y por otro, aunque, por otro, beneficiaría en gran medida la afluencia de público en las tiendas de las operadoras que despacharían las nano-SIM—, también se esconderían cuestiones más pragmáticas