LONDRES.-La
Generación Dorada debutó con un triunfazo en los Juegos Olímpicos. El mejor equipo de la historia argentina derrotó por 23 puntos a Lituania y demostró su total vigencia. Además, revalidó sus credenciales como uno de los máximos candidatos a conquistar el oro junto a
Estados Unidos y
España.
Emanuel Ginóbili fue la gran figura en la noche londinense.
Manu aportó 21 puntos, bajó diez rebotes, repartió seis asistencias y robó tres balones para liderar al combinado de
Julio Lamas. Siempre con los pies en la tierra pero exultante por un triunfazo con una diferencia inesperada en la previa, el
basquetbolista más determinante de la historia
argentina dejó sus sensaciones tras el partido.
"Hay que festejar un poco a la noche y después seguir con los pies sobre la tierra" fue la primera conclusión del cinco
argentino ante los micrófonos.
"Fue una victoria impresionante. Si bien nunca dudo del carácter de este equipo, no veníamos jugado bien. Me gustó la garra, la manera de ir a todos los rebotes, tirarnos a cada pelota. Pero hay que ser humildes" afirmó la estrella del
básquet albiceleste.
Además, se mostró precavido con respecto al futuro: "Hemos ganado
medallas perdiendo y ganando en el debut. Ahora nos tenemos que poner el overol porque viene Francia".
Manu también opinó sobre el rendimiento de sus compañeros:
"
Facu (Campazzo) demostró carácter, jugó buen, fue sólido".
"Recordemos que Cabeza
(Carlos Delfino) no pudo hacer la preparación con nosotros, está hace ocho días y mete triples en momentos calientes. Es un monstruo. Estoy feliz de verlo jugar de esa manera, es un caballo".
"
Chapu (Andrés Nocioni) se rompió el lomo con gente más alta, éste fue de los mejores partidos de este equipo".
"Hacía mucho tiempo que no capturaba tantos rebotes. Ver cómo
Luifa (Scola) se rompe con gente más alta y otras cosas te contagia. Sabíamos que era clave agarrar rebotes, había que controlarlo. Mejoré bastante con respecto a la previa, me sentí muy bien".