¿Hay más talento innato en los denominados países desarrollados que en el mundo emergente? ¿Es esta la causa que explica los diferentes niveles de prosperidad alcanzados por estas sociedades?
No hay evidencia científica que apoye esta tesis. Sin embargo, estoy convencido que estos países más desarrollados han resuelto antes y de una mejor forma que los emergentes cómo potenciar el talento de su gente y a partir de ahí el uso más eficiente de todos sus recursos para alcanzar prosperidad.
¿Y cuál fue esta mejor forma? Sin duda, una cultura y unas reglas de juego que promueven y alimentan el emprendedorismo. Emprender permite que el talento florezca, se manifieste. Y el alumbramiento del talento inspira más talento y más emprendimiento. Más y mejores emprendedores implica más innovación, más creación de valor para una comunidad, más empleo, más recursos públicos para igualar oportunidades. Implica prosperidad si se logra que sea un movimiento masivo. Implica valorizar socialmente el mérito, el esfuerzo y el sacrificio.
La buena noticia es que hoy, desde los países emergentes, estamos en condiciones de alcanzar los niveles de desarrollo y prosperidad de las sociedades más avanzadas, basados en nuestro talento.
Existen condiciones favorables para que esto suceda.
Internet está democratizando el emprendedorismo
Internet es el depósito de conocimiento más grande del mundo. Y es, a la vez, la plataforma de contacto más potente del globo. El acceso a ese conocimiento y a esa plataforma tiene casi costo cero.
Esto ha creado las condiciones para superar algunas de las barreras tradicionales a la hora de emprender (conocimiento, contactos). Con ello se facilita enormemente el surgimiento de nuevas empresas de la mano de emprendedores en cualquier lugar del mundo, la mayoría de ellos de países emergentes, donde el talento estaba dormido y contaba con menos herramientas. El atraso representa la oportunidad.
No obstante, la accesibilidad a Internet y el incremento en el tráfico de datos es lo que definitivamente esta cambiando las reglas de juego. Esta en marcha una nueva ola democratizadora, más potente y revolucionaria que la anterior, motorizada por el uso masivo de dispositivos móviles inteligentes (teléfonos, tabletas) y sus aplicaciones (apps). De acuerdo a diferentes fuentes (ONU, Cisco), para el 2015 habrá tantas conexiones móviles a Internet como habitantes en la Tierra.
Nunca en la historia de la Humanidad sucedió algo similar. Todos conectados compartiendo conocimiento de manera casi ilimitada. Es la era de la hiperconectivid@d.
Trabajo en red y solidaridad
Otras condiciones favorables las constituyen el crecimiento y la expansión global de las organizaciones que trabajan en red apoyando el desarrollo de la sociedad civil.
En el campo del emprendedorismo encontramos muchos ejemplos, todos ellos con efectos muy positivos. El caso emblemático está dado por la Fundación Endeavor (www.endeavor.org.ar), una institución presente ya en 15 países emergentes. Esta organización ha construido una red potente para promover el emprendedorismo y apoyar a los emprendedores de alto impacto, la cual se apalanca en la hiperconectivid@d, eliminando fronteras y permitiendo superar barreras, logrando de esta manera resultados asombrosos en términos de creación de empleos, riqueza e innovación.
Como parte del impacto de estas organizaciones, asimismo se ha logrado incorporar a la agenda pública de los países emergentes el desafío que significa emprender y la importancia que tiene para alcanzar una sociedad más desarrollada y justa. A nivel nacional, provincial y municipal es cada vez más común encontrar áreas de apoyo a los emprendedores y programas públicos, año tras año, mejor diseñados.
Capitalismo democrático
Recapitulando: el capital más relevante de nuestra era, el siglo XXI, es el talento que cada uno de nosotros poseemos. Si logramos acelerar el cambio cultural mediante el cual aprendamos a sacar nuestro talento con éxito para ofrecerlo al mundo y forjamos un entorno que facilite ese proceso, estaremos en el camino correcto. En este sentido, la calidad de la educación básica en nuestros países constituye un aspecto fundamental de este proceso, la cual, como mínimo, debería garantizar una fluida comprensión de texto y un buen manejo de las matemáticas.
Con este objetivo claro, arribamos a la fórmula para el éxito:
hiperconectivid@d + emprendedorismo = prosperidad + inclusión
La hiperconectivid@d es ya un fenómeno vigente, que avanza hoy hacia cada una de las personas y comunidades de nuestro planeta. Como se mencionó anteriormente, en pocos años más todos los habitantes del globo tendrán acceso a un dispositivo móvil que los conecte al mundo, al conocimiento y a los servicios más básicos (salud, educación, serv. financieros). Y la calidad de esa hiperconectivid@d también mejora día a día. Mejores contenidos, mejores experiencias de interacción, mayor velocidad en el tráfico de datos.
Por lo tanto, donde debemos trabajar es sobre la segunda variable de la fórmula: el grado, la calidad y el alcance del emprendedorismo en nuestra sociedad. El talento florecerá en la medida que contemos con una fuerte cultura emprendedora. Y la cantidad de talento potencial disponible estará en relación directa con la calidad de nuestra educación elemental y un entorno que favorezca su alumbramiento, donde las políticas públicas, los medios de comunicación y las organizaciones en red tienen un papel fundamental para generarlo.
Es momento de aprovechar esta oportunidad histórica. Estan dadas las condiciones estructurales para generar prosperidad con inclusión. Construyamos, con talento, un capitalismo más democrático.
Por Juan Manuel Collado
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* El autor es director de Endeavor Argentina, co-fundador y Director de Grupo Tapebicua / Celulosa Argentina