GRAN BRETAÑA.- Pocos tienen la habilidad de predecir el futuro ciertamente, es decir, sin margen de error. No se trata de
Nostradamus, sino de un simple mortal que decidió apostar por alguien varios años antes.
¿Cómo es esto? Cuando
Roger Federer tenía 21 años y ganó su primer título de Wimbledon en 2003, hubo alguien que presintió que el suizo sería un éxito rotundo.
Por eso, el británico
Nick Newlife apostó que el suizo conseguiría el torneo seis veces más. Y, aunque todavía no se dio, está a un paso. Pero, increíblemente, aunque gane no podrá cobrar.
Newlife murió en 2009 a los 59 años. En el testamento, donó todo su patrimonio a Oxfam, una organización de ayuda humanitaria.
La cuota de la apuesta por entonces era 66 a 1 y el británico había invertido 1520 libras. En caso de que el suizo se consagre mañana ante Andy Murray, Oxfam cobrará 100 mil libras.
"Esta es una de las pocas ocasiones en que sonreiremos si nos vemos obligados a pagar", dijo Rupert Adams, vocero de la casa de apuestas William Hill. (Especial

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