NEUQUÉN.- La tristeza inundó los pasillos del hospital
Horacio Heller, al conocerse que había fallecido un bebé. El pequeño estaba internado recuperándose de un cuadro de bronqueolitis. Cerca de las 8, las enfermeras le realizaron un control rutinario al bebé por la afección y su cuadro seguía siendo favorable.
Pero la situación cambió rotundamente cuando volvieron a la habitación pasada un poco más de media hora. Allí estaba el padrastro del recién nacido acariciandole la cabecita que estaba toda deformada y con severos problemas respiratorios.
Rapidamente los profesionales trataron de estabilizar al niño pero nada se pudo hacer ya que el pequeño falleció minutos más tarde. Los médicos señalaron que el pequeño presentaba una importante fractura de cráneo, que habría sido motivo de un fuerte golpe.
El hecho se investiga como un presunto homicidio a cargo del Juzgado de Instrucción 6 de graves atentados contras personas, a cargo de Sandra González Taboada. El padrastro está demorado por ser el único que estaba acompañando al pequeño en la habitación.