TUCUMÁN.- La megacausa Arsenales y Jefatura de Policía está adquiriendo características históricas, no sólo por la cantidad de víctimas de delitos de lesa humanidad que suma, ni porque incluye el primer juicio a un civil, sino por las dos noticias increíbles de esta semana.
Menéndez, fuera del juego
La primera noticia: el imputado Luciano Benjamín Menéndez fue apartado por cuestiones de edad y de salud. El Tribunal Oral Federal integrado por Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Juan Carlos Reynaga (juez subrogante) decidió que el ex represor, a sus 84 años y con una afección cardíaca, no está en condiciones de afrontar el juicio.
Menéndez ya había sido apartado de dos causas en Salta y Catamarca por los mismos motivos. Es “un paciente de 84 años de edad, portador de afecciones crónicas, siendo la cardiopatía isquémica la más relevante en la actualidad". También recordaron que en mayo de 2010 sufrió "un infarto agudo de miocardio", tras lo cual se le practicaron tres angioplastias "con colocación de stent coronarios", según estableció el parte médico.
De esta manera, los últimos días del represor transcurrirán en familia y a su muerte no sumará condenas por los delitos de Lesa Humanidad que se le imputan. Un beneficio del que sus víctimas no gozaron.
Benedicto, el estudiante
Segunda noticia: el escribano hasta hace pocas semanas prófugo, Juan Carlos Benedicto, pidió permiso para presentarse a rendir una materia de abogacía. El permiso fue denegado porque sus antecedentes hacían prever un peligro cierto de fuga. Pero no fue la solicitud lo que causó asombro: de alguna manera Benedicto, estando prófugo, fue readmitido en abril como alumno regular en la Universidad Nacional de Tucumán.
Los pedidos de informes a la Casa de Estudios ya fueron remitidos. La Universidad deberá explicar en primera instancia cómo se reinscribió este año Benedicto, estando prófugo de la Justicia y siendo buscado por Interpol. En caso de que haya enviado la solicitud por Internet, se deberá establecer por qué no se dio aviso a las autoridades.
En segundo lugar, no queda claro por qué el escribano pretendía rendir una materia como Derecho Romano II, que desde el año 2001 no existe en el programa, ya que fue unificada con Romano I. No se comprende por qué se readmitió a Benedicto en el plan viejo de estudios, que no incluía la materia Derechos Humanos, a once años de haber sido reemplazado por el nuevo.
Fuente: Semanario
de Tucumán, Edición Impresa.