TUCUMÁN .- En un contexto en el que muchas provincias están empezando a dar cuenta de profundas crisis financieras, desde el gobierno tucumano salieron a aclarar que la Provincia está lejos de esa realidad. Por lo menos, eso intentó dejar en claro el
Ministro de Economía provincial, Jorge Jiménez, quien aseguró que está garantizado el pago de sueldos hasta fin de año.
Seguridad que no se condice con declaraciones que había realizado en varias oportunidades durante el año, en las que hablaba de “arcas exhaustas” y de determinar día a día la salud de las finanzas tucumanas. El funcionario diferenció a la provincia con otras, como Santa Fe, que ya informaron que se las verán negras para garantizar el pago de salarios. "En el caso de Tucumán, no vamos a tener problemas, estamos trabajando para que así suceda y tenemos garantizado el pago hasta fin de año”, señaló quien hace apenas unos meses se había quejado de que la Nación enviaba por coparticipación menos dinero del presupuestado.
Claro, en el medio recibió un tirón de orejas en privado, y una desmentida en público, del
Gobernador José Alperovich. El primer mandatario busca mantener los buenos vínculos que lo atan (aún en forma un tanto precaria) con la Casa Rosada. Por este motivo, ya salió a corregir declaraciones de más de un funcionario que hablaban de una merma en el envío de fondos para la Provincia.
Lo hizo en su momento cuando el propio Jiménez anunció que el Estado provincial estaba al borde del colapso económico; también cuando el
Secretario de Obras Públicas, Oscar Mirkin señaló que existía un retraso de parte del gobierno nacional, Alperovich lo desmintió con dureza: “"Quiero dejar aclarado que la Nación no está retrasando fondos, nos los está dando. Creo que lo que dijo el Secretario de Obras Públicas no es así”.
Se sabe que el gobierno que encabeza
Cristina Fernández de Kirchner maneja un sistema de “premios y castigos” para el envío de dinero a las administraciones provinciales. A la vista quedó esto también durante las últimas dos semanas en dos casos puntuales, ocurridos en provincias gobernadas por partidos opositores al kirchnerismo: A comienzos de la semana pasada, el Ejecutivo de Córdoba demandó a la Nación por una deuda de más de $ 1.000 millones que estaban destinados a la Caja de Jubilaciones cordobesa.
A la demanda presentada por el
gobierno de José Manuel De La Sota se sumó la queja de su par santafecino, Antonio Bonfatti. El socialista aseguró que el Ejecutivo Nacional adeuda por el mismo concepto $ 8.000 millones, y que hasta el momento no pudo conseguir una audiencia con la Presidenta. De esta manera, cuando ya se había llegado a hablar incluso de tomar créditos por hasta $400 millones para el pago de los sueldos, Jiménez intentó desactivar la bomba con un anuncio un tanto descolocado, ante la coyuntura que viven tanto la provincia como el país.
Fuente: Semanario
de Tucumán, Edición Impresa.