Al cumplir 27, su novio le propuso matrimonio, y ella aceptó de inmediato. Sin embargo, la decisión no hizo más que profundizar su enfermedad
INGLATERRA.- La vida de Laura Wilson cambió radicalmente cuando superó la barrera de los 20 años. Fue ahí cuando comenzó con los trastornos alimenticios que derivaron en anorexia.
Al cumplir 27, su novio le propuso matrimonio, y ella aceptó de inmediato. Sin embargo, la decisión no hizo más que profundizar su enfermedad, algo que sorprendía y asustaba a todas las personas de su entorno.
A los pocos meses quedó embarazada y fue finalmente ahí cuando hizo el clic que necesitaba para repuntar. Los cuidados de su bebé por nacer la obligaron a tener cierta regularidad en su alimentación, y de esa forma dejar atrás su enfermedad.
Días después de dar a luz, la joven confesó que “el nacimiento de Matthew fue intervención divina. Es un niño tan sano y feliz y le adoro. Mi niño milagro salva mi vida cada día”.