El Intransigente comenzó este especial que enorgullece a los salteños. Cada semana una entrega para saber sobre aquellos que nos identifican
CALLE ISLAS MALVINAS
UBICADA EN 17 A4-D 4
PLANO GUÍA MILENIUM
PRIMERA PARTE
La ubicación geográfica de las islas Malvinas se encuentra en la porción más austral de Sudamérica más precisamente en la plataforma continental sudamericana ubicada en el océano Atlántico Sur.
Tiene un área total de 12.173 km², incluyendo las dos islas principales, Soledad con 6.353 km² y Gran Malvina de 4.377 km² Cuenta además con cerca de 200 islas menores.
La línea costera de las islas posee 1.288 Km de costas irregulares que dan abrigo a excelentes puertos naturales.
Desde el punto de vista orográfico está constituida por un terreno rocoso de rocas arcaicas, cubierto de pastos y musgos, medianamente montañoso, con peñascos y planicies onduladas. Abundan las turberas*. Un elemento geográfico característico, son los llamados «ríos de piedra»,
El archipiélago malvinenense se conforma como decíamos por algo más de doscientas islas, donde se destacan sus dos islas principales: la isla Gran Malvina al oeste, y la isla Soledad al este, con sus superficies ya indicadas anteriormente. Existen gran cantidad de pequeñas islas e islotes satélites, siendo la más aislada la pequeña isla Beauchene a unos 55 kilómetros al sur de la Punta del Toro o de la Marsopa en el extremo meridional de la isla Soledad. Algunos de esos grupos satélites forman verdaderos archipiélagos, tales como los de las islas Sebaldes o Sebaldinas al noroeste de la isla Gran Malvina. Al sur de las islas que estamos tratando se encuentra a poca profundidad el banco Burdwood o Namuncurá, en el cual las prospecciones indican la existencia de un rico conjunto de yacimientos mineros, incluyendo los de hidrocarburos.
La fauna, al igual que en las costas patagónico-fueguinas o las de las otras islas del Atlántico Sur y de la Antártida Occidental, es muy abundante, encontrándose, leones y lobos marinos, además ballenas, tales como la ballena franca austral, delfines, orcas, como así también aves autóctonas como pingüinos de diferentes especies, gaviotas, caranchos, petreles, palomas, skuas*, y cormoranes, entre otras especies. Las aguas aledañas son muy ricas en peces comestibles, mariscos, crustáceos y moluscos, como pulpos, potas*, entre otras variedades de gran valor nutricional. El único mamífero cuadrúpedo netamente terrestre autóctono, el guará, fue exterminado por los británicos entre 1873 y 1876, por ser considerados "plagas" al igual que los chanchos salvajes y las liebres. La fauna de mamíferos terrestres actual es en su totalidad alóctona*: animales domésticos y semidomésticos (los caballos y vacunos proceden en gran medida de Argentina), ovinos y recientemente el intento de aclimatación de los renos llevados desde la isla Georgia del Sur.
La economía estaba basada en la ganadería, principalmente la cría ovina, pero hoy la pesca constituye el núcleo de la actividad económica. En 1987 el gobierno británico de las islas empezó a vender licencias de pesca a compañías extranjeras dentro del área de pesca exclusivo de las Malvinas delimitado por el Reino Unido. Estas licencias totalizaron más de US$ 40 millones al año, lo cual sirve para administrar los sistemas de salud, educación y asistencia social de las islas. El langostino forma el 75% de la pesca recogida. La industria del tambo sirve para el consumo interno; las cosechas nutren al forraje de invierno. Las exportaciones están formadas por envíos de lana de alta calidad al Reino Unido, sellos y monedas. Para alentar al turismo, la Corporación para el Desarrollo de las islas Malvinas ha construido tres cabañas para visitantes atraídos por la vida salvaje y la pesca. Actualmente las islas se autofinancian excepto para la defensa. El British Geological Survey anunció la presencia de una zona de exploración de petróleo de 200 millas alrededor de las islas en 1993 y los primeros sondeos sísmicos sugieren la posibilidad de reservas substanciales capaces de producir 500 000 barriles de petróleo por día. Recientemente se han descubierto cuencas petroleras al sur y al norte del archipiélago.
Un acuerdo entre Argentina y el Reino Unido en 1995 buscó eliminar los conflictos de licencias y soberanía que podrían entorpecer el interés extranjero en la explotación de reservas. Cosa que Inglaterra INCUMPLIÓ.
La palabra Malvinas es una derivación de Malouines, nombre dado por el navegante francés Louis Antoine de Bougainville en 1764 en recuerdo del puerto de Saint-Malo en Francia. Había zarpado desde aquel lugar el 15 de septiembre de 1763, al mando de dos navíos Aguila y Esfinge; cruzó el Atlántico e hizo escala en Montevideo donde embarcó vacas y caballos poniendo proa al sur. Desembarcó gente, herramientas y el ganado para fundar el Fuerte de San Luis, nombrando un gobernador y el 5 de abril de 1764 tomando posesión de las islas en nombre del Rey Luis XV. Constituyó ésta la primera ocupación efectiva de las Islas Malvinas. El nombre Falkland fue tomado del Falkland Sound, que fue el dado al estrecho de San Carlos, ubicado entre las dos islas principales. Este término fue acuñado por el navegante John Strong en honor a Anthony Cary, quinto vizconde Falkland, tesorero de la Real Armada Británica, extendiéndose a todo el archipiélago.
Egmond, primer Lord del Almirantazgo, documentó la posición de Inglaterra con respecto a las islas, exponiendo lo siguiente: “Las Malvinas son la llave de todo el Pacífico. Esta Isla debe dominar los puertos y el comercio de Chile, Perú, Panamá”, y en una palabra, todo el territorio español en el mar”. El 23 de enero de 1765, el Capitán John Byron, con los buques Dolphin y Tamar, desplegó en tierra el pabellón real y declaró que las islas pertenecían a Inglaterra. Posteriormente este país envió una nueva expedición al mando del Capitán John Mac Bride para fundar un establecimiento en Puerto Egmont. Llegó a destino el día 8 de enero de 1766 con la fragata Jason. En el archipélago entonces había dos establecimientos: uno en la Gran Malvina enarbolando el pabellón inglés y otro en la Soledad, izando el pabellón francés.
Las islas estaban deshabitadas cuando llegaron los primeros exploradores aunque hay indicios de que ya habían recalado en las mismas, indígenas de la Patagonia, pues se encontraron restos de una canoa y puntas de flechas.
No está comprobado acerca de quienes fueron los descubridores de las islas, auque se barajan diversas hipótesis que atribuyen el descubrimiento o visita de las islas a Américo Vespucio en 1502, Magallanes en 1519, Esteban Gómez (1520), Pedro de Vera de la expedición de Loaiza en 1525, Sarmiento de Gamboa en 1579-1580, Simón de Alcazaba y Sotomayor y Alonso de Camargo (antes de 1540), John Davis (1592) y Richard Hawkins (1594). La primera noticia documentada corresponde a la de un marino holandés que el 24 de enero de 1600 ,Sebald de Weert, que con su nave Geloof visitó fehacientemente las islas. Los mapas holandeses de la época mostraban el asiento de las islas Sebald, nombre modificado a veces como Sebaldes o Sebaldinas. También en enero de 1684, el corsario inglés William Dampier con su barco Batchelor Delight reconoció las islas.
En enero de 1690 el inglés John Strong como ya lo adelantáramos habría llegado a las Islas Sebald, navegando entre las dos islas principales y llamó al paso ""Falkland Channel –reiteramos- en honor a su mecenas Anthony Cary, quinto Vizconde de Falkland que, como Comisario del Almirantazgo había financiado la expedición. La cartografía británica adoptaría el nombre del canal, para designar a todo el grupo de islas.
Gran Bretaña siguió insistiendo en llegar hasta las islas lo que motivó un enfrentamiento armado entre las flotas española y británica enfrentamiento este donde no hubo un claro vencedor.
El Almirante de la Armada francesa, conde don Luis Antonio de Bougainville, habiendo zarpado desde Saint- Malo el 15 de septiembre de 1763, al mando de dos navíos Águila y Esfinge, hizo escala en Montevideo para embarcar caballos y vacas y dirigirse al sur; desembarcó el 2 de febrero en la bahía de la Anunciación de la isla Soledad, donde como decíamos tomó posesión de las islas en nombre del rey Luis XV. Al protestar España en 1766, Francia reconoció la soberanía española sobre el archipiélago, con la intervención del gobernador español don Felipe Ruiz Puente, que comunicó a Buenos Aires enarbolando la bandera de España. Esta actitud motivó que desde tierra y desde los navíos saludaran el hecho con 21 cañonazos a la salida del sol. Los colonos franceses quedaron bajo el gobierno del mencionado gobernador, pero los ingleses no parecieron enterarse de la situación; fue entonces que el entonces gobernador Bucarelli, enviara al Capitán de Fragata Fernando Rubalcava con la fragata Santa Catalina y dos navíos menores a desalojar a los intrusos de la Gran Malvina, encontrando a la fragata inglesa Tamar, al mando de Antonio Hunt protegiendo las instalaciones de Puerto Egmont. La reacción de España no se hizo esperar, pues posteriormente fueron desalojados por una flota de cinco fragatas y mil quinientos hombres y más 130 cañones al mando del capitán Juan Ignacio Madariaga, que obligara a los intrusos a desalojar la isla. Esto afectó profundamente el honor británico, creándose un clima bélico que fue solucionado con la entrega de puerto Egmond, haciéndose la salvedad que la soberanía correspondía a España. Se trataba a lo sumo, de un permiso para que los ingleses mantuvieran un establecimiento en la isla Saunders. Desde entonces España siguió manteniendo su soberanía en Puerto Soledad a través de la Comandancia de Montevideo, hasta el año 1811 en que ordenó su retiro.
En los albores de nuestra nacionalidad carecíamos de flota naval, y la escasa que había fue disuelta en el combate de San Nicolás. Recién el 6 de noviembre de 1820, la fragata argentina Heroína, al mando del Coronel de Marina David Jewet recaló en Puerto Soledad y se avisó a los comandantes extranjeros de la absoluta prohibición de pescar en aguas jurisdiccionales. En 1823 fue designado el nuevo gobernador, Capitán de Milicias retirado don Pablo Areguati. En aquél mismo año el Gobernador de la provincia de Buenos Aires, concedió treinta leguas de tierra y derechos exclusivos de pesca a don Jorge Pacheco.
Don Luis Vernet que había nacido en Hamburgo en 1791, y al radicarse en la argentina, casó con doña María Sáenz, de nacionalidad uruguaya. Vernet prestó para las transacciones comerciales ingentes cantidades de dinero a don Jorge Pacheco, asociándose con él, al recibir en pago la mitad de la concesión. Pacheco contrajo el compromiso de reparar los edificios y las baterías de Puerto Soledad para ponerlo a disposición de las autoridades, y los beneficios vendrían de las carnes y cueros del ganado vacuno. Ocurrió que las haciendas de la isla se volvieron indomables y montaraces, para lo cual era necesario llevar peones, caballos y herramientas que les fueran útiles para desarrollar esta empresa. A bordo del bergantín Alerta, llevaron gauchos escondidos en la bodega, burlando el bloqueo de la escuadra brasileña en enero de 1826. Al llegar a Carmen de Patagones, donde tenían reunidos más de doscientos caballos, estos no pudieron embarcarse debido a la acción represiva de la corbeta brasileña María da Gloria. Este contratiempo le obligó a volverse hasta Bahía Blanca, lugar éste donde los bancos de arena les impedían llegar a la costa. Cuando lo hicieron, la zona estaba copada por los indios; negoció con ellos y logró trasladar peones hasta Río Negro en busca de caballos. Logró después de múltiples dificultades embarcar sólo cincuenta. El cuadro al llegar a destino se presentaba desolador, pues una parte de la caballada pereció en el viaje, además el desolador panorama que presentaban el frío y las nieves, desanimaron a los gauchos que venían pobremente vestidos y que en un principio se negaban a desembarcar. Casi a fines de junio lograron hacer un reconocimiento de las islas, en dirección al sur y la costa este, pero al regresar se encontraron con un conato de motín que felizmente lograron sofocar. Posteriormente se inició uno nuevo, que necesitó de tremendos esfuerzos para reducirlo; evidentemente la peonada era totalmente reacia a desempeñar tareas en la región.
En el año 1826, Luis Vernet eleva una presentación al gobierno, solicitando la concesión de todas las tierras que no hubieran sido concedidas a Pacheco. La resolución tomó un curso favorable el día 5 de enero de 1828, con la reserva de 10 leguas cuadradas en la Bahía de San Carlos.
El 10 de junio de 1829 se creó la Comandancia Política y Militar de las Islas Malvinas con asiento en la isla Soledad y jurisdicción en las islas adyacentes al cabo de Hornos. El 30 de agosto de 1829 Vernet fundó Puerto Luis, haciéndose cargo de la Comandancia. Con anterioridad en el año 1828, había partido la polacra* Filiburtina y el bergantín Combine con destino al puerto Soledad con un cargamento, el primero de ellos con treinta negras y negros esclavos, y el segundo con un cargamento de equinos. La colonia prosperaba, y así siguió hasta que Martín Rodríguez, firmara el decreto de la Comandancia de las Islas Malvinas y sus Adyacencias, junto al nombramiento de su titular don Luis Vernet.
CONTINÚA EN UNA SEGUNDA ENTREGA



El doctor, abogado, posee una larga y exitosa trayectoria del Departamento de Tarija, donde nació y reside en la actualidad
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