Solano, el joven salteño desaparecido
RÍO NEGRO.- El plazo para que el juez Víctor Soto resuelva la situación procesal de
los siete policías detenidos por el
caso Solano se venció y finalmente
trascendió, en voz del fiscal Guillermo Bodrato, que el magistrado
contará con 10 días más para definir.
El magistrado deberá optar entre tres posibilidades: el procesamiento, la falta de mérito o el sobreseimiento.
En declaraciones a radio Prisma FM, Bodrato indicó que a partir de la
declaración indagatoria de los imputados, "en cualquier causa, todo juez
tiene 10 días autorizados para expedirse. Pero cuando no es el titular
de la causa, cuando es un juez subrogante, como es el caso del juez
Soto, ese plazo se duplica, porque se entiende que él tiene su juzgado
con una serie de trámites y está firmando además lo del otro juzgado".
Además, el funcionario agregó que "considerando la complejidad de la
causa se puede pedir una autorización expresa de prórroga a la Cámara
que corresponda". En función de ello, opinó que ese aplazamiento "no es
ningún invento y yo estoy convencido que el juez será coherente y
respetará los plazos".
En cuanto a los rastrillajes efectuados en busca del joven salteño
desaparecido hace casi nueve meses, Bodrato confirmó que siguen
en permanente búsqueda. "En esta causa hay mucha gente que está viendo
constantemente algunas irregularidades topográficas y siempre las
consideramos. Eso no cesa nunca por una cuestión lógica, que es llegar
hasta el final para dar con los restos de Daniel Solano".
También el fiscal añadió que aguardan los peritajes del auto particular
de uno de los policías detenidos, quien a los pocos días de ocurrido el
hecho lo habría vendido.
El caso. Solano (26) llegó a Río negro en octubre de
2011 como peón golondrina para la cosecha de tomate y fue visto con vida
por última vez en la madrugada del 5 de noviembre cuando varios
efectivos policiales lo sacaron, por presunto desorden, del interior de
un boliche bailable de Choele Choel.
El joven, contratado por la firma Agro Cosecha, habría detectado
irregularidades en la liquidación de jornales y las condiciones de
alojamiento, por lo que promovió la queja entre sus compañeros.