
se ha interesado en su trayectoria, motivo por el cual se dirige a usted a fin de realizarle una entrevista y desde ya agradecemos su deferencia al recibirnos. Cómodamente instalados en el living de su departamento, luego de departir de diferentes temas relativos a la cultura musical y literaria, iniciamos esta entrevista.
E.I : Hemos escuchado sus canciones y leído sus libros de gran aceptación en el medio- ¿Desde cuando abraza usted la vocación de cantor e intérprete?
J.C.U:- Pienso que esa vocación a la que alude, la traigo desde siempre ya que mi padre (“Miquicho” para los cafayateños) cultivaba el noble oficio de guitarrero y fue él quien me la transmitió, sin lugar a dudas.
E.I: - ¿Fueron sus comienzos solamente como intérprete, o ya desde temprana edad se ha constituido como autor?
J.C.U:- Cuando yo era un niño de edad escolar (juro que lo fui), ya cantaba en los actos de la escuela y muchas veces en festivales del pueblo, siempre como intérprete solista. Nunca compuse a esa edad. Solo una vez escribí unas cuartetas para el cumpleaños número 40 de mi padre y a menudo hacía parodias de canciones populares que hacían reír muchos a mis amigos y algunas ironías, que después supe eran epigramas.
E.I: - ¿Quiénes fueron sus maestros en el arte de la guitarra? Y ¿Cuáles fueron los autores que más influyeron en su formación?
J.C.U:- Primero debo aclarar que no soy un guitarrista. Pero si puedo decir que los primeros acordes me los enseñó mi viejo, con un vals que se llama “Los últimos Gauchos” (Buenaventura Luna). Me acuerdo clarito! Como mi papá era el guitarrero, me compró un bombo y yo lo empecé a manejar bastante bien, de manera que íbamos juntos a las tertulias de la plaza cafayateña. Ete aquí que un buen día, aunque más bien creo que era de noche, se aparece Miquicho (mi tata) con un tal Ernesto Cabeza quien aferraba un estuche rígido de color negro, al parecer con una guitarra adentro. “Cabecita”, si, el de los Chalchaleros quien, efectivamente, cayó a los valles con ese sólo equipaje, estaba en el patio de mi casa. Se quedó casi todo el verano (no en patio si no en Cafayate) a deleitar a los locales y turistas con su magia. Pero “Cabecita” no sólo era brillante con la guitarra: tocaba el bombo magistralmente y de él pude aprender algunos “trucos” membranofónicos. (jaja! Se permite esta expresión en su diario?)
E.I:- Dentro de la música nativa, ¿cuáles son sus preferencias?
J.C.U: -Prefiero la clásica, la de antes. Un 6/8 marcadito y que defina bien una zamba, por ejemplo y acompañada con guitarras y bombo. Un violín también le da un toquecito melancólico y un bandoneón estaría bien para ciertas ocasiones: zamba carpera, chacarera o gato, etc. Todavía me cuesta entender una trompeta, un saxo, batería y tumbadoras en una expresión nativa.
E.I: -Sabemos que ha actuado en múltiples escenarios de nuestro país, y que ha cosechado durante su transitar múltiples amistades. ¿Podría comentarnos quienes fueron,y si e alguna manera influyeron en usted?
J.C.U:- En la pregunta está la respuesta: Son múltiples y la lista es enorme. He aprendido de todos un poco y lo sigo haciendo hoy. En cuanto a las influencias, creo que en la personalidad artística no están casi presentes pero si – y mucho – en el enriquecimiento de conocimientos y fundamentalmente, en el cultivo y subsistencia de la amistad, ese raudal que me enorgullece disfrutarlo.
E.I: - Podría usted contarnos cuáles son sus obras preferidas y cuales fueron las motivaciones al realizarlas. ¿Tuvo usted alguna musa inspiradora?
J.C.U: No tengo predilección por una en especial, al igual que con mis hijos, pues cada cual aporta lo suyo y ambos se inspiran en el amor.
E.I: - Como poeta y como escritor ha recibido alguna influencia de escritores y poetas de nuestro medio o de alguna otra parte?
J.C.U: -Como lo dije antes, todos me han aportado algo, incluso artistas de otras disciplinas y gente de otro ámbito cultural o profesional.
E.I: -¿Cuáles son sus poemas preferidos? ¿Podría entregarnos alguno a fin de su publicación?
J.C.U: -No son mis preferidos, más, elegidos al azar, le dejo estos dos: “A una vid” (de “Palabras”) y “Nazareno” (del libro inédito “Apostillas”).
E.I: -Como escritor ¿ Tiene usted alguna preferencia por los autores locales o por los autores nacionales?
J.C.U: -Sinceramente, tengo una inclinación hacia los autores locales tal vez por la consecuencia de interpretarlos mejor, o debido a la convivencia bajo la misma luna, que permite una mejor canalización de sus vertidos. No creo que sea por localismo…
E.I:- Dentro del ámbito de la literatura ¿Cuál es su obra preferida?
J.C.U: -Algunas veces una, otras veces otra. Ahora mismo estoy leyendo por tercera o cuarta vez,” Los Miserables” y de pronto me iré para las obras completas de Juan Carlos Dávalos o para algún clásico como El Quijote o las obras de Neruda o García Lorca. Bien salpicadito, según la ocasión.
E.I: - Si su pasión fue la música y el canto, en qué momento apareció el autor?
J.C.U: -Yo creo que estaba dormido. Cuando integraba el grupo vocal “Animaná” (Patricio Jimenez, Roberto Marrupe y Fernando Xamena los otros tres), cantábamos una chaya titulada “Algarrobo, algarrobal". Nuestro armonizador, el Maestro Julio César Reynaga, sugirió un recitado para el comienzo del tema. Me surgió entonces la idea y el deseo de hacerlo yo mismo, así que completé unas cuartetas que fue, felizmente, del agrado del todo el grupo. Con el tiempo le agregué unas estrofas más y se convirtió en “Zamba del algarrobo” con música propia, obra que le gustó mucho al poeta José Rìos (el entrañable Gordo Ríos), tal es así que compusimos unos temas juntos, aportando yo la música.
Luego fueron surgiendo más melodías (zambas, bailecitos, serenatas) y nació también una cueca con letra y música que titulé “A San Pedro” y que me dio la satisfacción de ganar el concurso Pre-Cosquín en 2008.
E.I: -¿Qué está haciendo o que tiene pensado hacer de ahora en más?
J.C.U: -Estoy a punto de terminar “Apostillas” (mixturado, incluye cuentos cortos). Pero antes de empezar otro que me anda dando vueltas, quiero grabar unas canciones en un estudio profesional, pero para mí y mis amigos que las quieran tener, donde incluiré temas míos, “Milonga del Muerto” de Pianna y Borges, “Aquellas pequeñas cosas” y “Lucía” de Serrat entre otros.
Julio César Ulivarri (publicaciones): Como escritor tiene publicado “Palabras…” (Poemas) y “Anagrama” (Cuentos y relatos) presentado durante el desarrollo de “Abril Cultural” 2004 y en La Feria del Libro (Buenos Aires) en el mismo año, al que se puede acceder “online” en “Portal informativo de Salta”. Integran sus trabajos literarios: “Poetas 2005”, antología publicada por la Municipalidad de Cafayate (Salta); “Suplemento literario” (diario El Tribuno de Salta) y “Leer lo nuestro” publicación del mismo diario; “Cartilla de Serenata” (I y II) dirigida por César Fermín Perdiguero y en la publicación “Anacreonte” que dirigiera el poeta José Ríos. También están presentes en la antología “Cuatro Siglos de Literatura Salteña” (tomo II) 1982-2007, editado por la Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta y en internet en el “Portal informativo de Salta”. Actualmente tiene listo para publicar “Apostillas” (poemas y cuentos cortos) y otro para terminar y titular.

Julio César Ulivarri- Cosquín 2008-
POEMA
NAZARENO
En descenso suicida mi mirada
como un cóndor ciego se abalanza;
y sobre el manto de su piel descansa
en suave oleaje la mortal picada.
Son las ansias que como fiel manada
desde la cima del escarpe herido
van por la serpiente del camino
a enseñarme la historia sepultada.
Es Nazareno el final de ese camino,
hacia el cual, generoso, mi destino
me llevara a gozar de su simpleza.
Y mi tributo a sus nobles pobladores
hombres y mujeres, labradores
silenciosos de su historia y su belleza
ESCUCHAR ZAMBA A MACACHA -AUDIO-
Entrevista realizada por el Dr. Ricardo Federico Mena
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