POR RICARDO FEDERICO MENA

Las calles de Salta y sus nombres:Doña Juana Azurduy de Padilla

El Intransigente comenzó este especial que enorgullece a los salteños. Cada semana una entrega para saber sobre aquellos que nos identifican

  • jueves, 09/08/2012 | 19:09 hs
Juana Azurduy


GENERALA DEL EJÉRCITO

ARGENTINO Y

 

MARISCALA DEL EJÉRCITO
 
BOLIVIANO

 

DOÑA JUANA AZURDUY DE 

                                 PADILLA

 

                      PASAJE   DE NUESTRA CIUDAD

                       UBICADO SEGÚN PLANO GUÍA MILENIUM

 

                    19 C 3- BARRIO MUNICIPAL

 

 





Se ha conmemorado recientemente un nuevo aniversario del natalicio de la insigne patriota de la libertad del Alto Perú y por ende la emancipación de América.


Juana Azurduy de Padilla había nacido el 12 de julio de 1780 en el cantón Toroca, división administrativa esta cercana de Chuquisaca. Se trataba por aquel entonces de una importante ciudad de la América Española, nombrada luego como La Plata y posteriormente hasta la actualidad como Sucre. Pertenecía esta ciudad al Virreinato del Río de la Plata desde el año 1776, al igual que el Alto Perú, y en ella se alojaban la Universidad de San Francisco Xavier donde estudiaron no pocos de los próceres de nuestro país; también la Audiencia y el Arzobispado. Doña Juana Azurduy era mestiza y fueron sus padres don Matías Azurduy doña Eulalia Bermúdez. Desde niña trabajó en el campo y al morir sus padres una tía se encargó de ella tratando infructuosamente de inclinarla hacia la vida religiosa. Tuvo una infancia muy feliz, y es la época donde aprendiera el quichua y el aymara. Su adolescencia no transcurrió de la misma manera que su niñez, pues al perder a sus padres, cursó una etapa conflictiva para su tía, muy conservadora que, como decíamos anteriormente, la colocó sin éxito en un convento.

Dentro del claustro, estudiaba clandestinamente la vida de Tupac Amaru, junto a la vida de otros personajes que se alzaron en contra de los españoles. La poca contracción a la vida espiritual, le valió su expulsión de este convento a los ocho meses de haber ingresado.

Estando en Chuquisaca tuvo la oportunidad de conocer a Melchor Padilla, que conocía profundamente a los pueblos indígenas de la región, y es a partir de él que conoce a su hijo don Manuel Padilla, también un adinerado criollo que sería su futuro marido, matrimonio este que fructificara en cuatro hijos que fallecieron víctimas del paludismo, fatal para aquellas épocas de pocos conocimientos médicos y de e las penurias de la guerra. Otros textos dicen que fue de hambre.


Manuel Asencio Padilla sería la figura protagónica del Alzamiento de Chuquisaca en 1809, más precisamente un 25 de mayo, hecho éste conocido en la historia como La Revolución de Chuquisaca que depusiera al Presidente de la Real Audiencia de Charcas, don Ramón García de León y Pizarro que estaba acusado de conspirar a favor de la infanta Carlota Joaquina de Borbón, hermana de Fernando VII y reina de Portugal en Brasil. Aparte de su gran fealdad, doña Carlota Joaquina era una vivaz conspiradora, que no vacilaba a conspirar incluso contra su propio marido, el rey de Portugal en el exilio, don Juan de Braganza. Carlota pretendía asumir los títulos de su hermano en tierras americanas. Paralelamente y en secreto, un grupo de líderes independentistas aprovechó estas circunstancias, para luchar a favor de la independencia, partiendo desde Chuquisaca hacia algunas ciudades del interior, con la consigna de propagar sus ideales independentistas. Con tal misión partió con encargos de la Audiencia don Mariano Michel Mercado, que se reuniera en La Paz con partidarios de esta misma idea. Permaneció allí durante un mes.


Juana Azurduy combatió embarazada de nueve meses de su quinta hija, y el dos de agosto de 1814 conquistó el Cerro Carretas, matando al oficial español a cargo, tomando el estandarte realista. Inmediatamente luego de este hecho, comenzaron las contracciones dando a luz a su hija.

En 1810, Manuel Asencio Padilla asumió la comandancia de varios pueblos indígenas y poniéndose al frente de ellos logró impedir que los realistas penetraran por la Punilla a Chuquisaca.

Los Padilla prestaron su incondicional apoyo al Ejército Auxiliar del Perú, alojaron a Juan José Castelli y aportaron también hombres, armas y haciendas en beneficio de la libertad del continente. En un momento dentro de las alternancias de la guerra, Juana fue tomada prisionera, pero su esposo Manuel, logró rescatarla. Participó con la fuerza y el coraje de un hombre curtido en cien combates, en todas acciones guerreras altoperuanas, participando en no menos de quince feroces combates, y en El Villar, logró arrebatar una bandera realista. Debido a este hecho y en recompensa por él recibió los despachos de Teniente Coronel También en otra acción guerrera ocurrida en el año 1816, un 8 de marzo lideró la guerrilla que tomó el cerro de Potosí.

Juana había contraído matrimonio con Manuel Asensio Padilla tras el estallido de la revolución independentista del 25 de mayo de 1809 y se unieron a los ejércitos populares que se crearon tras la destitución del Virrey, cuando se producía el nombramiento de Juan Antonio Álvarez como gobernador del territorio.

El flamante matrimonio colaboró con firmeza a la formación del escuadrón que se denominó Los Leales, cuya misión era la de unirse a las tropas que mandaría Buenos Aires para liberar el Alto Perú. La reacción del Perú no se hizo esperar y entonces la Audiencia de Charcas quedó dividida en dos zonas: una controlada por los rebeldes y otra por ejércitos que respondían al rey español.

Corría el año 1810, cuando Juana se incorpora al ejército de Manuel Belgrano, el cual impresionado por su valor, no trepida en entregarle su propio sable, como recompensa por haber servido a su patria en las acciones de Tarambuco, La Laguna y Pornabamba.

Ligados con el Ejército del Norte enviado desde Buenos Aires, al mando primero de Antonio González Balcarce, combatieron a los realistas.

Tras la derrota de las fuerzas patriotas en la Batalla de Huaqui el 20 de junio de 1811, los ejércitos del rey, al mando de José Manuel de Goyeneche, recuperaron el control del Alto Perú y las propiedades de los Padilla, junto con las cosechas y sus ganados fueron confiscadas, siendo apresada Juana Azurduy y cuatro hijos, pero Padilla logró rescatarlos refugiándose en las alturas de Tarabuco.

En 1812 Padilla y Juana Azurduy se pusieron a las órdenes del general Manuel Belgrano, nuevo jefe del Ejército Auxiliar del Norte, llegando a reclutar 10.000 milicianos.

Producido el Éxodo Jujeño, al pasar por Jujuy prestaron colaboración con la retaguardia comandada por el mayor general Eustoquio Díaz Vélez.

Durante la Batalla de Vilcapugio, Padilla y sus milicianos debieron transportar la artillería sin participar en la derrota.

Juana Azurduy organizó luego el "Batallón Leales" que participó en la Batalla de Ayohuma, el 9 de noviembre de 1813, nueva derrota que significó el retiro de los ejércitos argentinos del Alto Perú.

A partir de ese momento Padilla y sus milicianos se dedicaron a realizar acciones de guerrillas contra los realistas.

Azurduy atacó el cerro de Potosí, tomándolo el 8 de marzo de 1816. Debido a su actuación, tras el triunfo logrado en el Combate del Villar, como dijéramos anteriormente, recibió el rango de teniente coronel por un decreto firmado por Juan Martín de Pueyrredón, Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el 13 de agosto de 1816. Tras ello, el general Belgrano le hizo entrega simbólica de su sable.

El 14 de noviembre de 1816 fue herida en la Batalla de La Laguna, su marido acudió a rescatarla y en este acto fue herido de muerte.

La acción del Villar en el verano de 1816, fue realmente ejemplar, pues su marido al tener que partir hacia la región del Chaco, dejo a Juana esta estratégica región que era atacada frecuentemente por los ejércitos realistas. Cuenta la historia que tras una audaz incursión, Juana que había organizado una eficaz defensa del territorio, arrebató la bandera del regimiento atacante al mismo jefe de las fuerzas enemigas, para luego dirigir la ocupación del Cerro de La Plata. Esta acción le valió el despacho de Teniente Coronel ya consignado, de las milicias combatientes.

Al hacerse cargo el General San Martín del Ejército Auxiliar del Perú, hubo una modificación en la estrategia de la guerra. Era sumamente difícil encarar la liberación del Perú por el norte, por lo cual San Martín decidió atacar a Lima por el Pacífico, para lo cual era necesario liberar completamente a Chile. Estos patriotas altoperuanos vivieron entonces situaciones muy críticas, al punto que cuatro de sus hijos mayores murieron de hambre, según algunas crónicas o más posiblemente de paludismo.

Volviendo a la batalla del Villar, ocurrida el 14 de septiembre de 1816 diremos que fue el momento en que Juana quedó viuda, tras la muerte su esposo que, al rescatarla en la acción de Viluma o Viloma, fue herido de muerte. Su cuerpo fue colgado por los realistas en el pueblo de Laguna y su cabeza puesta por meses en una plaza pública, pero el 15 de mayo de 1817, Juana al frente de centenares de indios logró recuperarla. Se encontró desesperada, con los ejércitos enemigos controlando la situación, sola y embarazada de su quinta hija. Ni bien diera a luz a una niña, se unió a las huestes de don Martín Miguel de Güemes, cuyas huestes controlaban el norte de lo que es hoy nuestro país.

Durante tres años estuvo siguiendo las tácticas de Güemes, logrando de esta manera la admiración de lo argentinos, y es por este motivo como decíamos anteriormente es que recibiera del General Belgrano, el sable de este General, como símbolo de reconocimiento.

Con solo enviar estas tropas al norte, y estacionarlas en Potosí, se preparaba el cruce de Los Andes. Juan Azurduy, era considerada como sinónimo de la revolución, sinónimo del pueblo en armas y sinónimo de todas las mujeres de su pueblo, que peleaban al lado de sus hombres con singular valor y entrega, solo munidos de hondas, macanas, lanzas o boleadoras.

Tras el asesinato de Güemes Juana intentó que el gobierno de su país le devolviera sus bienes parta poder regresar, pero su prestigio de nada sopesó en la decisión de las nuevas autoridades, que nada hicieron. Entró entonces en una profunda depresión y solicitó al gobierno argentino auxilios para regresar a su ciudad natal. La reacción del gobierno de Salta fue de terror, pues sólo le extendió la mano luego de sus brillantes servicios con la mísera suma de cincuenta pesos.

Murió en la provincia de Jujuy a los ochenta años de edad, sumida en la más espantosa pobreza. Fue enterrada en una fosa común y su funeral costó un peso. Póstumamente se le reconocerías sus servicios prestados al país. Un reconocimiento que sabe a poco, y lo más lamentable: tardío.


El mariscal Antonio José de Sucre le otorgó una pensión, que le fue quitada en 1857 bajo el gobierno de José María Linares. (Sic) Algunos documentos dicen que murió indigente el día 25 de mayo de 1862 próxima a cumplir 82 años, en el más absoluto ostracismo y miseria. Moría Juana de América.

Sus restos fueron exhumados 100 años después, para ser guardados en un mausoleo que se construyó en su homenaje.

Los homenajes que se le hicieron a doña Juana Azurduy de Padilla Fueron varios pero entre los más trascendentales y redimibles tenemos:

Una cueca escrita por el historiador Félix Luna y musicalizada por Ariel Ramírez honra el accionar de Azurduy.
 
Su personaje en la película de Leopoldo Torre Nilsson Güemes: La Tierra en Armas fue protagonizada por Mercedes Sosa.


El Ejército Argentino ha nombrado al Regimiento de Infantería de Monte N° 28, con sede en Tartagal (Provincia de Salta), como Teniente Coronel Juana Azurduy. En Bolivia, la provincia Juana Azurduy de Padilla, lleva su nombre.

Juana Azurduy de Padilla fue ascendida el día 6-8-2011 por el gobierno de Bolivia al grado de Mariscala en el marco de una sesión de honor de la Asamblea Legislativa Plurinacional, que tuvo lugar en la Casa de la Libertad, en la ciudad de Sucre, en el Matco del 186 aniversario de la fundación del país andino.

Fue elevada al rango de Coronela por Simón Bolívar en 1826, y en pago de sus servicios el gobierno de Bolivia le dio el cargo de portera en una escuela de Sucre (sic).Fuente La Prensa.


Murió como decíamos el 25 de mayo de 1867 y ese día en Sucre le negaron apoyo para enterrarla porque ese preciso día se celebraba el día de la patria.

Murió en soledad sólo acompañada de un fiel pariente suyo: “el muchacho Sandí”, que la amortajó y pidió una colecta para sepultar ese cuerpo desbaratado por la ingratitud.

En la séptima Asamblea Legislativa del período 2011-2012, convocada para conmemorar la efeméride nacional, se trasladaron sus despojos mortales a la Casa de la Libertad, en cuyo atrio el Presidente Morales, le impuso post-mortem el sable de Mariscala.

También había sido ascendida al grado de Generala de los Ejércitos de Argentina y Bolivia, en mayo de 2010, por la Presidenta Argentina Cristina Fernández de Kirchner y el Presidente de Bolivia Evo Morales.os mortales






























Por el Dr. Ricardo Federico Mena  
para  




Currículum abreviado del Dr. Ricardo Federico Mena
 


El doctor Mena- Martínez Castro es odontólogo y oriundo de la provincia de Tucumán. Ha escrito dentro de su profesión diversos trabajos de investigación clínica, como asimismo libros acerca de variadas materias, Historia, Genealogía, Poesía, Novela, Teatro y Cuento. Dentro de este último tema se encuentran   El Testamento Secreto y El Secreto del Asampay , entre otros. En poesía tiene publicados dos libros Senderos de   la Memoria y Poemas y Canciones   además de otros que esperan ver la luz. En materia histórica sólo mencionaremos Religiosidad en   el Valle Calchaquí, Historia de la Gobernación de los Andes, en colaboración con Carolina Mena Saravia, Historia de la Iglesia de Santa María,etc  En materia teatral sólo destacamos   Tristeza de Muñecos (Quepete y Madreselva ) junto a otros que también esperan ver la luz.  

Ha recibido importantes premios provinciales y nacionales en poesía, cuento y novela durante su quehacer, entre los que se encuentra, el   Primer Premio Provincial     año 2000- por su novela La Casa Blanca de Anguinán. Asimismo en materia folclórica, ha sido galardonado cuatro veces en concursos provinciales y dos en concursos nacionales como autor.  
Pertenece a distintas instituciones académicas de la región y de Buenos Aires, entre ellas es   Miembro de Número del Centro de Estudios Históricos y Genealógicos Gens Nostra (Centro de Estudios Hispanoamericanos) con sede en Buenos Aires, Miembro Fundador y de Número del Centro de Investigaciones Genealógicas de Salta, Miembro Correspondiente del Centro de Estudios Genealógicos de Tucumán, Miembro Correspondiente del Centro del Instituto San Felipe y Santiago de Estudios Históricos, Miembro del Instituto Güemesiano, Belgraniano y Sanmartiniano de Salta .   Ha recibido de la provincia el Premio al Mérito Artístico . Dirige actualmente   el Suplemento Cultural del Diario     y tiene también a su cargo la columna Las Calles de Salta y sus Nombres.    







Diario On-line, República Argentina. © Copyright 2013. Todos los derechos reservados.