TUCUMÁN.- Todo comenzó hace cerca de un mes, cuando los tucumanos se enteraron por los medios de comunicación sobre la nueva línea de
colectivos que recorrería internamente Yerba Buena, uniendo barrios de sur a norte, sin pasar por San Miguel de Tucumán.
El miércoles 12 de septiembre, el proyecto se hizo realidad. Al comienzo circularán tres unidades con una frecuencia de media hora, en horario de 6 a 22. El costo del boleto será de $ 2,50.
El dato curioso es que, pese al anuncio, nunca se había conocido un llamado a licitación para semejante negocio. El mismo Intendente Daniel Toledo lo reconoció: “Mantuvimos reuniones con más de 30 empresarios, pero recién ahora hemos podido concretar el proyecto”.
De esas “reuniones”, nada se sabe: no fueron públicas. Lo cierto es que allegados a la Municipalidad insisten en lo que es ya un secreto a voces: los empresarios favorecidos con el negocio no podían ser otros que los que ya trabajan en Yerba Buena, a través de las líneas 100, 102 y 118.
Son incluso los colectivos que, violando todas las disposiciones sobre publicidad electoral, hicieron campaña para el Intendente Toledo. Y no fue algo encubierto: la cara del entonces candidato estaba ploteada en tamaño gigante en sus unidades. Los empresarios, entonces, se negaron a vender espacios a candidatos de la oposición, aduciendo que tenían prohibido participar en la campaña electoral.
Más allá de eso, hacia finales del año pasado ya se sabía cuáles iban a ser las empresas favorecidas, mucho antes de que la opinión pública supiera del proyecto. Incluso varios concejales del oficialismo salieron a “pasear” en una de las unidades, que les mostró cuál sería el futuro recorrido en noviembre de 2011.
Las tres líneas de colectivos nunca tuvieron inconvenientes para hacer y deshacer en Yerba Buena. Se trata de empresas que, según denuncian desde la oposición, nunca han necesitado autorización para decidir los cambios de recorrido y de frecuencia.
No fue una sorpresa pues, amanecer un día con la noticia de que la nueva línea de colectivos tenía dueño de antemano y que el compromiso es tan grande que ni si quiera se pudo hacer una pantomima de llamado a licitación, como ordena la Ley.
Fuente: Semanario
de Tucumán, Edición Impresa.