ESPAÑA.- "Llega un chico argentino, de Rosario, puede ser el sucesor de Maradona", decían
en la Masia, el
campo de entrenamiento de las inferiores del Barcelona. Parecía exagerado, pero
el ojo clínico de los catalanes no falló.
Ese chico era
Lionel Messi, que hoy
se convirtió en el mejor jugador del mundo. Fue
un 17 de septiembre del 2000, el actual genio del fútbol llegaba a tierra
catalana. Acompañado por su familia, y sin lugar en el fútbol argentino porque
nadie quería costear su tratamiento para el crecimiento, el rosarino fue a probar
suerte en el fútbol europeo.
Con
13 años y una estatura muy pequeña,
Messi se presentó ante los catalanes, y
desde ese día hasta hoy, no para de deslumbrar. El argentino parece no tener techo,
tiene 25 años y crece día a día y supera lo que parece insuperable.
"Leo" lleva más de 200 goles en el Barcelona y 28 en la selección Argentina. Todo está
por venir para este crack de todos los tiempos, que sólo tendría que coronar su
gran carrera con un Mundial. (Redacción

)