El Mollar, una atractiva
localidad tucumana llena de
opciones para disfrutar
Al oeste de la provincia de Tucumán, a 103 kilómetros de la capital San Miguel, en el departamento Tafí del Valle, se encuentra la atractiva localidad y comuna rural de El Mollar. A 2141 metros sobre el nivel del mar, surge este pintoresco poblado cuyo nombre viene de la voz quechua, y deriva del molle, que es un árbol muy típico de esta región.
Sus características hacen de este lugar el más elegido por los jóvenes, y es que su precisa ubicación, a los pies del cerro Ñuñorco y pegado al dique de La Angostura; convierte a El Mollar en un sitio lleno de oportunidades y opciones para una optima diversión. Paseos, campamentos, aventuras y deportes; son más que opciones, elecciones esplendidas para todos aquellos que disfrutan al máximo de las actividades al aire libre.
Y no sólo los días lindos y soleados son ideales para aventurarse a El Mollar, sino que también el invierno, que presenta un paisaje precioso con sus cumbres nevadas en el horizonte; es también una temporada ideal para conocer este sitio. Seguramente durante los días fríos el turista que se acerca es más tranquilo y busca algo más pacifico, y que mejor hacerlo que en un lugar hermoso rodeado de panoramas naturales inigualables.
Una de las características más notables de esta zona es la existencia de restos arqueológicos de la antigua cultura Tafí, que data del año 300 antes de Cristo, y de la Diaguita, o Cultura Santamaría. Entre esos restos se hallaron llamativos morteros, pircas y mehires, especie de piedras alargadas; que según los arqueólogos, pudieron utilizarse para realizar mediciones astronómicas, relojes de sol o como símbolo de alguna jerarquía social ó religiosa.
A estos hallazgos se le suma también la Reserva Arqueológica Los Menhires, que se trata de un exponente pétreo de la cultura Tafí y se extiende en un predio conocido como La Sala donde se pueden contemplar misteriosos monumentos creados por las primeras comunidades indígenas de esta tierra. Dichas ruinas se tratan de más de 50 monolitos en rocas graníticas, entre los cuales se destacan grabados de rostros humanos y animales. Y estas, que tienen su origen en la Era Cristiana, se cree que tienen un significado relacionado con el culto fálico y la fecundidad de la tierra.
Esta maravilla, junto al Dique La Angostura, que es el lago artificial más alto del país, el Criadero de Truchas y la Capilla de la Virgen de Covadogna; son los responsables de atraer a miles de visitas a estas tierras permanentemente. En 1960, la imagen de la Virgen de Covadonga fue traída de España, y desde entonces se la venera en El Mollar en una muy pintoresca capilla.
Encabeza el circuito por los Valles Calchaquíes, es una de las villas turísticas más visitadas por los jóvenes tucumanos, su maravilloso dique es ideal para la práctica de deportes náuticos como el windsurf, el sky y la pesca, es un lugar ideal para los circuitos y paseos en bicicletas, posee el Museo Arqueológico Juan Bautista Ambrosetti y además en él se lleva a cabo la divertidísima Fiesta de la Verdura; ¿Qué más necesita El Mollar para ser el preferido por todos los que disfrutan de las opciones, la belleza y el entretenimiento?
Por Rosario Torino Solá
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