ITALIA.- Ya había pasado en el hockey sobre césped cuando "Cachito" Vigil le había avisado al árbitro (en un partido de Las Leonas contra Alemania)
que la bocha no había ingresado al arco. Ayer, se trasladó al fútbol, más
precisamente al Calcio, en el partido en el que la
Lazio visitó al
Nápoli.
Iban tres minutos de partido cuando, tras un córner,
Klose, metió
la mano y la mandó a guardar para la visita. Inmediatamente, los jugadores
locales comenzaron a protestar alrededor del árbitro. Reclamaban que se anulara
el tanto.
Entendiendo que la situación traspasaba los límites,
Klose
le confesó su picardía al árbitro y, por ende, que lo tenía que anular. Una
actitud pocas veces vista dentro de la cancha. Claro, el Napoli lo festejó como
si se tratara de una conquista. Hasta sus hinchas en la tribuna se abrazaban
sin poder creerlo.
No es la primera vez que
Klose tiene un gesto así. En 2005,
jugando para el Werder Bremen, hizo que el árbitro del choque anulara un penal
a favor de su equipo frente al Arminia Bielefd. (Redacción )