SANTIAGO DEL ESTERO.- El titular del
Instituto Espacio para la Memoria de Santiago del Estero,
Luis Garay, denunció “evidentes maniobras dilatorias” en el juicio de la denominada “
Megacausa" en la que se juzga a 10 represores por la desaparición forzada de 44 personas, antes y durante la última dictadura militar.
“Son evidentes las confluentes y activas maniobras dilatorias a las que echan mano los imputados y todos aquellos interesados en frenar el desarrollo del segundo juicio contra represores”, dijo Garay, al referirse a la negativa del represor Musa Azar de seguir el juicio por teleconferencias desde el Hospital Regional “Ramón Carrillo”.
Garay indicó que el juicio oral “viene desnudando la verdad acerca de lo actuado durante el terrorismo de Estado en nuestra provincia, y saca a la luz su compleja trama de complicidades y silencios que fue necesaria para sostener el plan sistemático de exterminio”.
“Una nueva vuelta de rosca aporta insospechadas y desagradables sorpresas a este sostenido culebrón, cuando una vez más tuvimos que escuchar la voz de su abogado defensor oficial (Pablo Lothier) solicitando nuevos estudios por recomendación del médico de cabecera, y su negativa a ser trasladado al Hospital Regional y otras tantas cuestiones, que lograron abortar el reinicio de la ronda de testimonios”, añadió.
En diálogo con Télam, Garay consideró que las dilaciones “es el único camino que les queda para evitar las instancias de un justo juicio”.
“Igualmente, se tratan de estrategias que no alcanzan para contrarrestar la firme decisión de la justicia para juzgar estos crímenes aberrantes y condenar a sus responsables, ni para desanimar a quienes desde hace más de treinta años venimos bregando por memoria, verdad y justicia”, acotó.
Finalmente y tras considerar “acertada” la decisión del Tribunal Oral Federal de Santiago del Estero de continuar con el juicio, Garay se mostró esperanzado en que “se arbitren de una vez por todas los medios necesarios para el reinicio de las audiencias”, previsto para el 2 de octubre próximo.
En la víspera, Musa Azar, que cumple dos condenas a prisión perpetua, una de ellas por delitos de lesa humanidad, se negó a su traslado al Hospital Regional “Ramón Carrillo”, centro asistencial de mayor complejidad en el que había que instalar un sistema de videoconferencias.
La resolución judicial surgió tras los contradictorios informes de los peritos Cristian Rando, de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y del médico especialista en cardiología y perito de partes, Ramón Alvarez.
Tras un examen de Cámara Gama, al que Musa Azar fue sometido en una clínica privada, Rando opinó que el represor “es un paciente de alto riesgo que puede sufrir un nuevo evento agudo” como el que padeció en agosto pasado.
Por su parte, el cardiólogo Alvarez consideró que Musa Azar “no es un paciente de alto riesgo” para afrontar el juicio oral, tras la angioplastia a la que fue sometido por un reciente infarto agudo de miocardio.