TUCUMÁN.- La construcción, silenciosa, llevaba meses sin ser advertida por los vecinos de la zona. “Será un edificio más de los cientos que se están edificando en el centro”, aseguran que pensaron durante todo este tiempo en el que la anónima obra estuvo siendo llevada a cabo en Ayacucho 266. Sin embargo, hace quince días la cosa cambió. Los habitantes del barrio Sur conocieron, al leer las crónicas de la última sesión del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, que en ese terreno se estaba
instalando una planta transformadora de 132.000 voltios. Y se activó la alarma.
Decenas de vecinos del barrio Sur mostraron su preocupación ante la inminente instalación de la estación, que permitirá afrontar el crecimiento en el consumo de energía eléctrica en la zona céntrica de la capital. Temen que la planta tenga un efecto perjudicial en el medio ambiente y en la salud de quienes viven en zonas aledañas.
Desde la
Empresa de Distribución Eléctrica de Tucumán (EDET) y la Empresa de Transporte de Energía Eléctrica por Distribución del NOA (Trasnoa) aseguraron que la instalación cumple con todos los requisitos ambientales y está diseñada especialmente para ser construida en una zona muy urbanizada. Desde el gobierno, el discurso es el mismo. El intendente capitalino, Domingo Amaya, aseguró que la obra no perjudicará al medio ambiente, lo mismo que el Ente Provincial de Regulador de Energía de Tucumán (EPRET). El gobernador José Alperovich eludió el tema, al que consideró “competencia del municipio”.
Lo cierto es que la noticia generó revuelo en el centro tucumano, y los vecinos tienen pensado realizar una presentación judicial para frenar la construcción.
Patrocinados por dirigentes opositores, quieren impugnar la audiencia pública en la que se aprobó la obra; y, mientras tanto, buscarán que la Justicia Federal avale una acción de amparo para que los trabajos no continúen hasta que se resuelva la cuestión de fondo. Si bien desde distintos sectores vinculados a EDET aseguraron que la obra cuenta con suficiente aval técnico para ser llevada adelante -incluyendo un estudio de impacto ambiental realizado por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN)-, el grupo de vecinos del barrio Sur que se organizó en contra de la planta transformadora llevará hasta las últimas consecuencias su postura para impedir la instalación. “Como siempre, la política viene primero, y después la salud de los ciudadanos.
Nosotros no queremos que se instale en pleno centro una máquina de esa envergadura. Por algo esta obra estuvo en las sombras hasta ahora: No querían que nos enteremos de lo que estaban haciendo”, manifestó un vecino, quien prefirió no brindar su nombre. Por su parte, el letrado Ignacio Neme Scheij, quien trabaja con la legisladora Silvia Elías de Pérez (Unión Cívica Radical) y auspicia a los vecinos, aseveró que “existen resoluciones del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) que recomiendan que no se instalen estas estaciones transformadoras en lugares donde hay colegios y centros de salud; y éste es el caso en esta zona”.
Distintos avales técnicos a la obra
"Queremos trasladar tranquilidad a nuestros clientes respecto de la seguridad y conveniencia de la instalación que se construye. EDET fue, es y será una empresa comprometida con la comunidad". “Se ha estudiado el impacto ambiental. Debemos pedir a la población que se tranquilice, porque no habrá nada que la perjudique”. Estas dos frases buscan acallar las voces que se levantaron luego de que se conociera que se instalará una estación transformadora en Ayacucho al 200.
La primera pertenece al gerente general de EDET, Günter Hofmann Osorio; la segunda, a Oscar Mealla, gerente de Trasnoa. Desde ambas compañías se insiste en señalar que la obra es de vital importancia para afrontar la creciente demanda energética en el centro capitalino, especialmente en meses del verano.
“Si quieren ascensores y equipos de aire acondicionado, y que no haya cortes, deberán aceptar la planta”,advirtieron desde ambas empresas. El aval, incluso, vino desde la Asociación de Profesionales Universitarios del Agua y la Energía Eléctrica (APUAYE). El secretario Miguel Villafañe aseguró que “la obra reúne todos los requisitos técnicos y en materia de seguridad”, y que cuenta con el certificado de conveniencia y necesidad pública emitido por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE).
Fuente: Semanario
de Tucumán, Edición Impresa.