BUENOS AIRES.-
Boca necesitaba volver a ganar, más de local. El golpeado
Gimnasia parecía una buena oportunidad. Con un comienzo arrasador el local metió un parcial de 11-4 en cinco minutos. No obstante, el partido se emparejó y el primer cuarto terminó 22-18.
En el segundo parcial el
Xeneize paso por una mala racha, con malas defensas y ofensivas que no terminaban en puntos. Durante varios minutos el encuentro se desarrolló muy parejo. Sobre el final el conjunto de
Néstor García empezó a mejorar de a poco; nueve tantos seguidos le sirvieron para alejarse. De esta forma la primera mitad cerró 41-30.
En el tercer cuarto parecía que
Boca lo tenía cocinado el partido, con el 57-48, pero sobre todo porque Gimnasia carecía de juego. Con un Maxi Stanic en un muy buen nivel, más Phillip McHopson y John DeGroat en racha goleadora, el último cuarto parecía sobrar.
Los primeros minutos del último periodo tendían a demostrar aquello. Pero llegan al final del partido el equipo sufrió el cansancio y la falta de ideas, errores que se dieron en los partidos anteriores. Una defensa muy floja permitió que
Gimnasia se pusiera a tan solo tres tantos, cuando quedaban cuatro minutos. Sufriendo, a lo Boca, se pudo ganar 77-68. (Redacción

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