Amigo lector; escribo estas líneas pasmado ante el bochornoso espectáculo que brindan esos bufones de circo criollo
ARGENTINA.- Amigo lector; escribo estas líneas pasmado ante el bochornoso espectáculo que brindan en
Salta , esos bufones de circo criollo, autotitulados “representantes del Pueblo”, apenas una caterva de atolondrados y rapaces que se denigran sólo por figurar unos minutos frente a las cámaras o micrófonos de aduladores a precio. Obsceno espectáculo favorecido por ofidios como ese
Mario Ernesto Peña que intenta manipular a la opinión pública, utilizando la prensa como elemento de coacción o de vendeta.
¡Cómo confiar en la palabra de alguien que sin trepidar, muerde la mano que engordó su cuerpo y su cuenta bancaria durante décadas! Peña acaba de dar el testimonio más vergonzoso y degradante de la falta de moral y ética, para inscribir su nombre en la nómina de los más peligrosos traficantes de la palabra.
Es éste el mismo
Mario Ernesto Peña que se paseaba con
Juan Carlos Romero, alrededor de la pileta, en las tardes cuando compartían el “five o’clock tea” en la residencia de la Avenida Belgrano riendo a carcajadas mientras degustaba las masitas ofrecidas por la
Reina Bettina.
Es el mismo que negoció con Don Roberto Romero, la casa de la calle Córdoba donde se asienta su Radio- ahora convertida con su consentimiento en un aguantadero de yerberos y francotiradores de Twitter- con millones del erario público de Salta, a través del Fondo Provincial de Inversiones, para construir su
Hotel del Dique y hacer funcionar sus
emprendimientos etílicos.
¡Envida del mismo Judas es este Mario Ernesto Peña! ¿Qué son treinta monedas de plata frente a los millones por los cuales traicionó al Júcaro? Más dignidad tuvo aquel judío que al menos se colgó por la felonía cometida a su Señor, que este sicario del oportunismo político
La cascabel más cebada tiene menos veneno en sus fauces, que este Peña que ahora denuncia las supuestas “muertes” públicas que comete ese Matutino, convertido ya en el “Diario Gordo de Salta”, porque sus páginas están infladas y fofas, donde más creíble es el horóscopo que sus llamadas “noticias”; tan mendaz que luego de leer el obituario uno debe llamar para comprobar si el muerto publicado realmente ha obitado para evitar el papelón de caer vestido de luto a un cumpleaños.
En su excitación, el mediático septuagenario acaba de autodenunciarse como cómplice de silencio, de manejos ocultos de ex jueces y funcionarios. Si sabía que había empresarios, políticos y jueces que traficaban por la Aduana, ¿por qué calló? Bien podemos ahora pensar que podría haber cobrado el silencio.
Si
El Tribuno tiene “la cola sucia y la bragueta abierta”, Mario Ernesto Peña tiene el cerebro descompuesto porque cuando acusa a ese Medio de
“querer manejar el Poder Judicial”, se olvida de los desayunos en el
Hotel Salta con fiscales, jueces, concejales, diputados, y cuanto bicho que camina mandado al asador, todos ligados al poder para negociar qué iba a decir o no en su programoide “Compartiendo su Mañana”.
Evidentemente, además del
Alemán Alzheimer, a Mario Ernesto Peña lo corre el italiano
“Franco Deterioro”,- que le hace olvidar los viajes por el mundo, sospechado siempre de ser invitado con el erario del Gobierno Provincial,
siguiendo al Júcaro para tener la “primicia in situ".
Estos forajidos sobreviven solamente en lugares donde el desgobierno se evidencia en la falta de una autoridad que aplique la firmeza. ¿Qué se puede pedir de una Salta, donde el Gobernador
Urtubey se pandea viendo volar una pelota tan ovalada como la realidad de su Provincia, en lugar de atender mejor los asuntos políticos de ella, sumida como está
en el caos de acusaciones por el
Fondo de Reparación?
Este indefinido del “Joven Motoquero y Volador” con su consabida insensatez y bobería ha permitido que un jurista de la talla de Don
Rodolfo Urtubey -hermano del imprudente, por desgracia para este ponderado señor- se vea empujado al barro de la crítica insolente y maliciosa, cargada de oportunismo político, generada por los subversivos de siempre.
¿Qué hace un Hijodalgo como Rodolfo Urtubey sumergido en este corral de jumentos políticos? Un buen hombre como él, merecía mejor destino que el de codearse con cabuleros como el “Señor del Cubilete”,
Santiago Godoy, cuyo mayor mérito es saltar del esquema de un mandamás a otro, como una colegiala juega al elástico.
Este tardo de entendederas del llamado “Joven Maravilla” ha llevado a su propia madre, la insigne
Licha Mera Figueroa al límite del soponcio con las aflicciones que le provee los ataques a su
hijo mimado Rodolfo; en lugar de cuidar en un relicario a tal Dama, matrona de aquellas y peronista de ley, ejemplo de militancia para estos improvisados que ni siquiera saben cantar la Marcha Peronista. Son los mismos que ahora se tiran imputaciones a las que irresponsablemente –como le corresponde a un desvariado- se suma el
Gobernador Urtubey regando con nafta el incendio
al manifestar que el “ladrón cree que todos son de su misma condición”
Si de jueces y fiscales es la trama, Peña se ha puesto la toga para hacer de ambos, acusando y dictando sentencias en clara demostración de senilidad avanzada, por lo que cabe en un gesto de piedad cristiana, arrimarle el consejo de marchar al retiro caminando por sus soleados viñedos cafayateños, pagados también por los contribuyentes.
¿Vale un retoño de abogado como
Maximiliano Troyano, propuesto a fiscal, tanto despliegue periodístico?
Júcaro I es pasado, a quien le pese y le valga; y debiera meditar en la sana costumbre romana de pernoctar sus últimos días en la molicie del Senado, hasta que los Dioses se apiaden de su alma y merituen el valor de sus gobiernos. Peña, igualmente que su ex socio y amigo, debiera partir a las oscuridades del Averno a negociar con Belzebú, el mejor sitio donde transcurrir la eternidad ganada con la moneda infernal de la mentira. Y el “Joven Maravilla” debiera dejar el Olimpo de su cuenta de Facebook donde las hordas de mujeres desaforadas le han hecho creer que vive y dedicarse a gobernar con recta decisión este Valle de Lágrimas.
Le aviso a la prestigiosa policía salteña que acaricie los bastones y preparen las balas de goma para el zurdaje este fin de semana, ya que Urtubey estará en el partido de Rugby mirando a los Pumas. Tendré que aguantar el ulular de gemidos mujeriles, cuando este macho cabrío se pose en el palco, ya que al enterarme de su presencia pedí cambiar de lugar y estaré dos filas adelante gracias a la excelente predisposición de mi amigo “Michingo” O'Reilly que desconoce el mal humor que me provoca el salteño.
Pido disculpas a mis lectores por la extensión de mi nota pero este vodevil me desbordó anímica y físicamente. Por ahora, me recluiré en mi residencia para descansar y disfrutar de mi exótico licor de violetas Benoit Serres, con mi amigo Carlos Pulenta, mientras medito en la mendicidad de estos espíritus que han vendido su honra al dinero del poderoso de turno. Razón tenía el Príncipe Carlos José de Ligne cuando dijo que “Para ser imparcial, hay que tener muchos doblones en el bolsillo”…, y yo los tengo.-
Por José de Álzaga
para
jdealzaga@elintransigente.com
Twitter: @JDeAlzaga
Nació el 25 de mayo de 1955. Egresó con el Título de Licenciado en Historia de la Universidad de El Salvador. Cursó luego la Licenciatura en Filosofía en la Universidad de Navarra, España. Ejerció la docencia en prestigiosos Colegios de la Ciudad de Buenos Aires. Posee títulos de posgrado otorgados por la Universidad de Boston. Actualmente está dedicado a la investigación del impacto social de las ideas posmodernas en la Cultura Occidental