FRANCIA.- El déficit público que afecta a
Francia hizo que el Presidente francés, François
Hollande anunciara un
ajuste "sin precedentes" en aumentos de impuestos y recortes en los presupuestos de 2013.
El primer presupuesto completo del dirigente Socialista, el más duro en 30 años, pretende asegurar ahorros por 36.900 millones de euros para mantener la promesa de reducir el déficit dentro de los esfuerzos de la eurozona por poner fin a la crisis de deuda.
Las medidas, que incluyen un alza de impuestos para las rentas altas y un congelamiento del gasto, pretenden reducir el déficit público al 3 por ciento del Producto Interno Bruto en 2013 e impulsar la posición de Francia como potencia de la zona euro junto con Alemania, pese a sus niveles récord de deuda.
Pero con un desempleo récord y datos económicos que apuntan a un estancamiento de la economía, hay temores de que los objetivos de déficit sean ambiciosos, especialmente porque están basados en una previsión de crecimiento económico para 2013 del 0,8 por ciento, que es ampliamente considerada muy optimista.
La oposición de derechas criticó inmediatamente lo que considera una "muy mala opción". "Nunca se ha infligido a las familias ni a las empresas tal choque fiscal", afirmó el diputado del partido UMP Gilles Carrez, que preside la comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional (Cámara baja). (Especial

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