ARGENTINA.-El próximo miércoles la CGT Alsina define su liderazgo y el
sindicalismo contará con cinco representaciones en el país. Las estrategias, perfiles y alianzas de cada uno de los sectores.
La
CGT Alsina quedará formalizada con el Congreso que elegirá autoridades el 3 de octubre y provocará así una nueva división en la Confederación General del Trabajo. Se convertirá en la "tercera vía" de la CGT, que ya tiene a Hugo Moyano al frente de la denominada Azopardo, y a Luis Barrionuevo como titular de la Azul y Blanca.
La fractura de la CGT se suma a la división que en 2010 se produjo en la CTA. Tras las polémicas elecciones, la Central de Trabajadores Argentinos, surgida al calor de los años ’90 como una alternativa al sindicalismo cercano al menemismo, quedó fracturada en dos: por un lado, Hugo Yasky quedó al frente del sector afín al Gobierno; por el otro, Pablo Micheli se erigió como representante opositor de esa central obrera.
Además, la línea tomada por Moyano ya desde el final del año pasado terminó por ratificarse en junio pasado con el paro y la movilización a Plaza de Mayo. Ahora, el dirigente camionero experimenta un acercamiento a la CTA de Micheli.
En tanto que los "Gordos" e Independientes llegan a la Confederal del miércoles sin un candidato definido (Antonio Caló perdió fuerza con el correr de los meses), y hasta con la concreta posibilidad de que finalmente sea un triunvirato el que quede al frente de la nueva facción de la central obrera. Pero más allá de la conducción, la "nueva" CGT tendrá una posición más que cercana al Gobierno, y fundamentalmente contraria al líder camionero.
Claro que la gran incógnita pasará por la posición que ese sector tendrá en temas sensibles para todo el movimiento obrero, como la inflación, las paritarias o el impuesto a las Ganancias.
Mientras que la CGT Azul y Blanca continuará mostrándose opositor al Gobierno, con reclamos similares a los de Moyano, pero no está dispuesto a ceder su papel protagónico dentro del sindicalismo.