CHINA.- El
Ministro de Planificación de la Nación, Julio De Vido,
realizó un balance en las últimas horas sobre la
renacionalización de YPF y el
significado de la medida para la
Argentina, mientras se encuentra en
Beijing,
en visita diplomática.
El Ministró detalló, en relación a la empresa
Repsol, que “se
llegó a un punto donde era prácticamente una
máquina de facturar.
Por eso la ley de
recuperación de YPF hay que leerla en términos del
autoabastecimiento del mercado
interno y del desarrollo de las
reservas. Si YPF
es la empresa
bastión en el desarrollo, las demás van a
seguirla
inevitablemente. Y las que no estén dispuestas a ello porque no les es
negocio,
venderán la empresa o verán qué hacen”.
Además, agregó que “con el
crecimiento de la economía
nacional y el
atraso que llevaba
Repsol en el desarrollo de nuestros
recursos,
de nuestras
reservas y de la
producción, evidentemente todo lo que tiene por
delante el ingeniero
Galuccio en YPF es un trabajo
enorme,
inmenso. Pero eso
permitirá aliviar a la
Argentina de los
10 mil millones de dólares que se
importan para paliar el
combustible que Repsol no había producido, igual que las
otras empresas del sector. Por eso es muy importante la
ley de la
recuperación
de YPF, que no habla solamente de la
nacionalización y
control de la compañía,
sino también del
autoabastecimiento del país, donde son responsables no sólo
YPF, sino el r
esto de las empresas”.
En relación al impacto de la medida en los precios, De Vido
explicó que “la producción de YPF ahora crece con
coste argentino, no con el
precio del producto
potencialmente exportable, sino al
costo real de lo que
sale
producir gas y petróleo en el
país. Por la experiencia que tuvimos cuando
el combustible valió lo mismo en Argentina que lo que costaba en el mercado, ya
sabemos cómo
empieza, cómo se
transita y cómo
termina la película”.
Sobre las
críticas a la
importación de gas explicó que “es
cierto,
creció la importación de gas de
Bolivia por los
convenios que
originalmente firmaron
Néstor Kirchner y
Evo Morales. Ese gas
suplanta a los
barcos de gasoil a un precio muchísimo
más bajo, una diferencia del
50 por
ciento aproximadamente. Dicen que
fracasa la política del Gobierno porque
crece
la importación de gas. Pero crece porque
sustituye la importación de gasoil,
que es
más caro y mucho
más contaminante”.
A futuro, anticipó que “la idea es
autoabastecernos, llevar
la importación a
cero. Ojalá podamos bajar la importación a un ritmo del
10 por
ciento por año. A lo mejor en un año hay un gran
descubrimiento, se generan
desarrollos y lo podamos reducir un 20 por ciento. Quizá en
seis o siete años
estemos en valores de producción que nos puedan llevar al
autoabastecimiento”.