CÓRDOBA.- El represor
Luciano Benjamín Menéndez no esperará el megajuicio
Arsenales II-Jefatura II en una celda común. Así lo decidieron los médicos forenses de Córdoba, quienes determinaron que, por sus condiciones de salud, debía permanecer con arresto domiciliario en La Rioja, donde afronta otro juicio oral y público por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar.
Menéndez era uno de los 42 imputados en la megacausa a los que el Tribunal Oral Federal de Tucumán había dictado la orden de captura. Entre otros, fue detenido el primer cura juzgado por su participación en el genocidio, José Eloy Mijalchyk, conocido como el "Padre Pepe". La resolución de los magistrados Carlos Jiménez Montilla, Juan Carlos Reynaga y Gabriel Eduardo Casas (en disidencia) ordenó que los imputados sean alojados en la Unidad 9 (de Máxima Seguridad) del penal de Villa Urquiza.
Además, establece que los mayores de 70 años (como Mijalchyk) serán examinados por el Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para determinar si están en condiciones de salud para permanecer alojados allí.
La situación de Menéndez podría ser determinante para definir cuándo comenzará el megajuicio. Una vez que finalice el período de presentación de pruebas de las partes (vence el 11 de septiembre), el TOF estará en condiciones de fijar la fecha del debate.
En ese momento, los jueces analizarán si separan a Menéndez del juicio (porque se estima que será juzgado hasta noviembre en La Rioja) o esperan que finalice ese proceso para recién darle inicio al debate en Tucumán.