TUCUMÁN.- Luego de que se conociera un informe de hace más de dos años en el que un ingeniero de la Dirección Provincial del Agua (
DPA) advertía que las obras del
balneario municipal de Famaillá, en
Tucumán, podrían ocasionar
inundaciones, el Intendente
Juan Enrique Orellana cargó contra la repartición provincial.
Según el Jefe Comunal, la DPA intentó con ese informe responsabilizar a su gestión ante una posible inundación, la cual, según Orellana, sería motivada por una obra que no realizó la propia repartición. "La DPA me quiere echar la culpa a mí, cuando hace 15 años pedimos soluciones y miran para otro lado. Si no fuera por nosotros, Famaillá ya se hubiera inundado", aseguró.
El informe de la repartición municipal, realizado luego de la denuncia de los vecinos del barrio Elías Pérez, señala que la obra del balneario -que ya está abierto al público desde hace tiempo- avanzó 40 metros sobre el cauce del río Famaillá.
"Como consecuencia de estos trabajos, no hay duda de que el río funcionará en ese lugar como cuello de botella. Además, se construyó un sistema de defensas para proteger esta obra, lo que va a generar un golpe sobre la margen izquierda, que dará lugar a una segura e indefectible inundación de los barrios que se hallan sobre la otra margen, repitiéndose lo que se vivió el 23 de enero de 1993", señalaba el ingeniero José Córdoba.
Orellana aseguró que "en realidad son 20 metros los que se ocuparon", y que "el problema no es el balneario". "El problema es el puente que está 100 metros más abajo. Si se producen tormentas, el cuello de botella se producirá en el puente porque el río, en ese lugar, no tiene más de 30 metros de ancho", manifestó.
Fuente:
El Aconquija