Reportaje de la Semana

Forster: “Para ser una mejor Nación, debemos conjugar más los conceptos de libertad e igualdad”

El Intransigente entrevistó al filósofo Ricardo Forster, miembro de Carta Abierta

ARGENTINA.- Carta Abierta es un espacio no partidario conformado por personas de la cultura, la educación, el periodismo, las ciencias y las artes que, desde 2008, apoyan las políticas del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner.
 
El Intransigente entrevistó al prestigioso filósofo Ricardo Forster, miembro de Carta Abierta, para conocer su visión de los principales acontecimientos por los que ha pasado el gobierno nacional. Si bien aclara que hablar en su nombre, reconoce que muchos de sus compañeros compartirán su visión. Los desafíos del gobierno, la oposición, el periodismo y la violencia, algunos de los puntos que Forster analizó para este semanario.
 
El Intransigente _ ¿Cual es la opinión general que tiene del gobierno de Cristina Fernández? 

Ricardo Forster - La opinión de lo que ha venido sucediendo desde el triunfo electoral de octubre es que efectivamente se ha seguido avanzando y profundizando en una línea y en un proyecto de gobierno. Algunas de las decisiones que se tomaron dan a entender lo que significa esto. Por un lado, cuando hubo una presión fuerte sobre el dólar, una presión devaluacionista con fuga de capitales, se decidió que petroleras y mineras liquidasen sus divisas de exportación en la Argentina.

Después se avanzó con un proceso –frente a un panorama económico mundial complejo- de incipiente sustitución de importaciones. A eso se le agregó una decisión estructural como la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que implica transformar un modelo monetarista, propio de la ideología de los noventa neoliberal, en un modelo de Banco Central ligado a la idea de producción y los intereses del país. Y nos encontramos ya mas cerca con una decisión medular, como ha sido la expropiación del 51% de las acciones de Repsol y la recuperación de YPF como patrimonio de los argentinos. A eso hay que agregarle otras decisiones muy importantes para la cotidianidad y la vida concreta, como son las reformas del Código Civil y Comercial y como será la reforma del Código Penal. Todo esto señala que es un gobierno que tiene una gran capacidad de acción y de colocar cuestiones políticamente muy fuertes en el interior de la sociedad”


El Intransigente  _ ¿Cuales son los puntos criticables del gobierno? ¿La fallida candidatura de Reposo fue un error del gobierno?
 

Ricardo Forster - Me parece que, mirando las consecuencias, la decisión que se toma que el Poder Ejecutivo nomine a otra persona con una cualificación que cierra mucho mejor con la función a la que está destinada, pone en evidencia que hubiera sido mas conveniente para ahorrarse ese debate parlamentario -que no fue lo mejor que podría haber sucedido-, haber comenzado por el final. Pero a veces, para empezar por el final es necesario atravesar ciertas experiencias. Y probablemente, la decisión de Reposo era una decisión tomada en función de lo que se consideraba adecuado.

Evidentemente, la fuerza política necesaria para lograr que se aprobara su pliego no estaba y seguramente la defensa que hizo Reposo no fue la mas fuerte ni la mejor posible, como para poder imponer la decisión del Poder Ejecutivo. Eso sucede con Reposo y con muchos otros funcionarios en otros gobiernos. No me parece que sea un escándalo, es más, creo que el gobierno, con tino, decidió que no era conveniente mantener esa candidatura y planteó otra con muchas mejores condiciones.
 
El Intransigente _ Lo llamativo fue justamente ese candidato, porque el kirchnerismo se ha caracterizado por proponer importantes figuras judiciales, y Reposo lejos estaba de eso.

Ricardo Forster - No conozco el núcleo de la decisión. Hay un recorrido de Reposo como funcionario que seguramente fue muy bien valorado por el gobierno para proponerlo. Su dirección de la SIGEN, su función en Papel Prensa, han sido reconocidos por el gobierno. Ahora, si uno compara una trayectoria de alguien tan significativo de la vida política argentina, como fue el ex procurador Estaban Righi, seguramente encontrará una asimetría, producto que uno tiene una larga historia y el otro es una persona que recién está empezando en la vida política. Pero para tener pergaminos en la vida, hay que empezar en algún punto.

El Intransigente _ Pero lo de Reposo, más que diferencias de pergaminos, eran graves mentiras en su curriculum.
 
Ricardo Forster -Eso no lo se, porque no lo seguí tan de cerca. Pero no es un tema central de lo que hoy está sucediendo en Argentina. Es un tema que se ha resuelto bien en términos institucionales, se ha respetado el debate parlamentario, la voz de la oposición, y no le veo más problemática de lo que ha sido.
 
El Intransigente _ ¿Y cuál es su opinión de lo que pasa en las filas de la oposición?
 
Ricardo Forster - El problema de la oposición lo tiene que resolver la misma oposición. Lo que hemos visto en los últimos años es una oposición que creyó que podía estar unificada bajo un criterio común, cuando en realidad expresa distintas corrientes, perspectivas y miradas, incluso sobre las distintas tramas de la realidad argentina.
 
Pero por otro lado –y mas grave todavía- la oposición política se dejó cooptar por una agenda que le era externa y que no provenía de sus convicciones, tradición o manera de actuar políticamente, sino que era una agenda en general planteada por sectores corporativos. Entonces, a partir de allí la oposición se diluye o dice lo que tiene que decir, que es una construcción política que defiende los intereses de tal o cual corporación.
 
Creo que partidos con tradición, como son la Unión Cívica Radical o incluso los partidos que conforman el progresismo del FAP, si no son capaces de construir su propia agenda política, de desafiar a la sociedad con sus propias ideas, y mas bien actúan siguiendo lo que les plantea una agenda que les es externa, están enfrentados a un grave problema. El radicalismo tiene que terminar de zanjar su propia crisis histórica, su propia responsabilidad en estas ultimas décadas argentinas. Eso significa que, una oposición política que es bueno que sea fuerte, que interpele al oficialismo, sea capaz de construir su propio lenguaje y su propia estrategia”

El Intransigente  _ ¿Qué opina de la convocatoria de Jorge Lanata a decenas de periodistas en su programa de televisión, pidiéndole al gobierno que habilite las conferencias de prensa?

Ricardo Forster - Lo de las conferencias de prensa yo creo que depende de cada actor social político. No está escrito en ningún lugar que tiene que haber conferencias de prensa y que la vida libre del periodismo pase por si hay o no conferencias de prensa. Hay momentos en los que hay cientos de conferencias de prensa, pero escasea la capacidad critica y la libertad para opinar.

Yo no pondría como un acto de causalidad que al no haber conferencias de prensa escasea la libertad de prensa. Yo creo que en la Argentina contemporánea hay una diversidad muy significativa, una prensa opositora muy consolidada con estructuras económicas muy potentes, con capacidad de fuego periodístico inmenso y que no ha visto peligrar su capacidad de intervenir. Entonces, me parece que lo de Lanata es un show, y que Lanata opera bajo las condiciones de la lógica periodística de los noventa, donde el periodismo es el centro de la escena porque no hay política, porque la república esta corrompida, los partidos políticos no existen y la sociedad está despolitizada.

Entonces, el periodista pasa a ser el Heraldo de un virtuosismo autorreferencial y se convierte en la única voz que puede desentrañar las mentiras del poder. Yo no creo en eso, pero sí en periodistas que interactúan con los sujetos sociales y que no los vienen a reemplazar. A partir de eso creo que la trivialización de la política y lo grotesco como artesanía del discurso periodístico no le hace bien ni al periodismo, ni a la vida democrática, ni a la recuperación de un elemento clave de la democracia, que es la política. Entonces, me parece que eso fue un show, y que en este caso, aunque la Presidenta de la Nación no de conferencias de prensa, no hay duda que a lo largo de la historia argentina se trata de una de las mayores estadistas que hemos tenido, con un discurso articulado, muy serio, conceptualmente impecable y que uno lo puede discutir.
 
Pero queda claro que ella expresa sus ideas claramente y de cara a la sociedad. Y el periodismo puede seguir haciendo su trabajo, investigando, planteando sus notas editoriales, puede hacer lo que quiera. No creo que estemos frente a un menoscabo de la libertad de expresión porque no haya conferencias de prensa”.

El Intransigente _ ¿Cuál es su opinión de los hechos de violencia que tuvieron lugar en los cacerolazos semanas atrás contra un grupo de periodistas de 678 y, también, hechos de violencia que sufrieron periodistas críticos en manos de grupos oficialistas?

Ricardo Forster - Yo no he visto en ningún acto del kirchnerismo que se haya golpeado de esa manera a colegas tuyos.

El Intransigente  _ Recuerdo que en Plaza de Mayo, se hizo un juicio público a ciertos periodistas críticos, se publicaron fotos y se incentivaba hasta a los chicos a que escupieran esas fotos. ¿no es eso un acto de violencia?
 
Ricardo Forster - Eso es otra cosa, que también critico. Pero no es mensurable en la misma dimensión lo que es una foto con una golpiza efectiva. Yo soy de aquellos que piensan que hay que tener mucho cuidado con la retórica que se usa, porque detrás de una retórica violenta puede después venir una violencia física efectiva. Creo que es muy bueno que al interior de un sistema democrático de un país que está en movimiento, que haya debate, conflictividad e intensidad apasionada y puesta en evidencia de antagonismos respecto a proyectos disimiles de país. Creo que hay que condenar e impedir la lógica de la guerra, de la violencia, llevada a acciones violentas, dañen lo que es la relación entre democracia y conflicto como una relación que produce movimiento creativo de la sociedad.
 
El Intransigente _ Si pudiera compartir un café con Cristina Fernández, ¿Que le aconsejaría?

Ricardo Forster - Es una pregunta muy difícil, porque yo no creo en los Consejos al Príncipe. En un sistema democrático y en un proyecto que se cree popular, me parece que el gobernante siempre tiene que estar en condiciones de expresar los intereses, los deseos y necesidades de las amplias mayorías que lo han votado. Creo que vivimos en un momento extraordinario de la vida política argentina con grandes desafíos y grandes dificultades, y hasta ahora Cristina ha dado pruebas de estar a la altura de los desafíos que suponen ser presidente de una nación, y en un tiempo de tantas tempestades internacionales como el que nos toca vivir. Yo le diría que sea consecuente con lo que viene insistiendo, que es avanzar hacia una mejor distribución de la renta y que se conjuguen mucho mejor dos palabras claves de la condición democrática: libertad e igualdad. Si se logra eso, estaremos en condiciones de ser una nación mucho mejor de la que somos.


Redacción


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