ARGENTINA.- En el acto del 9 de Julio en Tucumán, la Presidenta Cristina Fernández reconoció que será imposible que los coletazos de la crisis internacional no golpeen la economía Argentina. Y, de hecho, los efectos ya se hacen visibles. Desde las duras restricciones a las importaciones y a la compra de dólares para evitar la salida de divisas y que permitan al gobierno hacer frente a los pagos venideros, hasta la crítica situación financiera de las provincias -la de Buenos Aires en primera plana. El Intransigente entrevistó al economista Luis Palma Cané, especialista en mercados internacionales, para poder entender las causas de la crisis de la economía internacional y como puede repercutir en las finanzas nacionales.
El Intransigente _ El gobierno venía negando que la crisis internacional golpearía a la Argentina, pero Cristina terminó por reconocerlo en el acto del 9 de Julio. ¿Hay una nueva interpretación del escenario o es sólo un reconocimiento tardío?
Luis Palma Cané_ Yo creo que es aceptar una realidad que antes no se quería aceptar. Porque en un mundo globalizado, decir que este país está blindado, es una entelequia intelectual. El mundo globalizado, por definición, tiene impactos globales. Si cuando teníamos viento de cola el mundo era bueno, pero ahora con viento en contra no pasa nada, es un disparate. Creo que lo han reconocido porque es tan mala la situación argentina, que ahora el culpa la va a tener el mundo externo -porque para este gobierno las culpas nunca están al interior de si mismo-. Ahí es cuando Cristina dice que el mundo se nos cayó encima, pero es falso, porque el mundo sigue creciendo al 2% a pesar de los problemas que hay. Ademàs, nosotros nos tiramos solos afuera del mundo con todas las medidas de controles, que no hacen más que apartarnos de la economía global.
El Intransigente _ ¿En qué porcentaje afectó la crisis internacional en la economía argentina y cuanto hay de malas decisiones de políticas económicas del gobierno nacional?
Luis Palma Cané_ Es evidente que si la economía mundial estuviera mejor, sería mucho más beneficioso para la Argentina. Pero no tengo dudas que es mucho más grande el porcentaje de causante de la mala situación económica de la Argentina -que es un escenario claro de recesión con inflación- es mucho más importante la mala praxis económica que el resultado que tiene la desaceleración mundial. La prubea está en que Chile y Uruguay van a crecer un promedio de 4 por ciento.
El Intransigente _ Algunos economistas ya hablan de recesión. ¿Es técnicamente correcto?
Luis Palma Cané_ Técnicamente, para que la economía de un país sea declarada en recesión se necesitan dos trimestres negativos consecutivos. Pero como la información del Indec no es buena -por ser generoso, porque si hay que ser realista, la información se falsea- creo que hubo una desaceleración fuerte de la economía argentina en el tercer trimestre, y es probable que en el cuarto haya caído con respecto al tercero. Lo claro es que la tendencia es a una clara recesión con un alto nivel de inflación, lo que plantea un escenario extremadamente peligroso, porque se trata de variables que van en contra. Quiere decir que si tenemos recesión e inflación y se quiere resolver el problema de la recesión, uno tiene que empujar o estimular la demanda. Con esa medida uno detiene la recesión, pero alimenta la inflación. Y si uno quiere detener la inflación, tiene que enfriar la economía. Pero con eso se logra, además de reducir la inflación, es profundizar la recesión. Se trata de un escenario muy complicado que requiere cirujanos de primer nivel, que yo no los veo en el staff del ministerio de economía en este momento.
El Intransigente _ ¿Cómo repercuten las medidas proteccionistas de Guillermo Moreno en un mercado internacional tan marcado por la crisis económica mundial?
Luis Palma Cané_ Repercuten negativamente, porque tenemos un serio problema de inseguridad política en Argentina. El país está en default porque tiene una deuda vencida e impaga desde hace 10 años con el Club de París, los Holdouts sin resolver y con una deuda de 4000 millones de dólares, más los juicios en contra en el CIADI con sentencia firme y sin pagar. Por primera vez en la historia de la Organización Mundial del Comercio, 40 países presentaron un documento conjunto elevando una queja por las medidas de protección de importaciones que había adoptado el país. Entonces, la inversión externa directa en Argentina tiende a ser cada vez menor. La prueba está en que en el año 1998 la inversión externa directa fue de 20,000 millones y este año no pasará los 3000 millones de dólares.
El Intransigente _ En este escenario, ¿cómo queda la Argentina con sus socios del Mercosur?
Luis Palma Cané_ Creo que el tema con el Mercosur tiene serias falencias, y lo que tenemos que mirar en serio es la relación con Brasil, que es nuestro principal socio comercial. Y la relación con Brasil es mala, porque ponemos restricciones a las importaciones y, lógicamente, Brasil nos pone restricciones a nuestros productos. Entonces, lo único que se logra es que disminuya el intercambio comercial y el cepo a las importaciones genera varios efectos negativos: el 75% de las importaciones argentinas son bienes intermedios y de capital, por lo que, al cortar esas importaciones, se van rompiendo cadenas de producción porque no logran hacerse de los insumos necesarios para producir y se cae la actividad económica. En segundo lugar, hay represalias de los países a los cuales les limitamos la entrada de productos, y por lo tanto se nos cae la importación a esos países. Entonces, otro factor que causa disminución de la actividad económica. Y tercero, como las exportaciones argentinas tienen retenciones -como la soja-, cuando se caen las exportaciones, también caen las retenciones y el nivel de ingreso fiscal. Por lo tanto, por poner una limitación al comercio exterior argentino se genera una situación de caída importante del nivel económico.
El Intransigente _ La Presidenta critica a los países europeos por ir directo a las medidas de recortes económicos, y pone la economía argentina como un ejemplo de lo contrario. ¿Es válido ese razonamiento?
Luis Palma Cané_ Creo que es una visión distorsionada de la realidad, porque se critica el ajuste por el ajuste mismo, como si un ajuste económico fuera malo per se. Pero existe la noción que el ajuste económico es liberal -un ajuste es correcto o incorrecto, no liberal ni de izquierda-. Un ajuste es correcto cuando un país está sobrecalentado y con niveles de inflación altos, que es lo que le pasaba a la Argentina dos años atrás. Ahí tendrían que haber aplicado el ajuste. El gobierno dice que no aplicaron el ajuste y tampoco entramos en crisis. El gobierno tiene razón cuando dice que el ajuste aplicado en los países europeos fue un error, pero no porque el ajuste sea malo, sino porque fue aplicado a un escenario incorrecto, porque eran países desacelerados y sin inflación, y deberían haber aplicado un estímulo fiscal y monetario, y no un ajuste.
El Intransigente _ ¿Cómo cree que quedará planteado el escenario de los países europeos cuando esta crisis pase?
Luis Palma Cané_ Creo que hoy el mundo está polarizado. Hay un polo negativo, que es la euroarea en recesión, y un polo positivo, que son los países en desaceleración, pero con buenas políticas ortodoxas de estímulos fiscales y monetarios, para que esa desaceleración no se convierta en recesión. Creo que ese camino del mundo en pos de evitar la recesión se va a lograr, salvo que la crisis de la euroarea se profundice cada vez más si no cambian a tiempo las política de ajuste salvaje por una flexibilización del ajuste, y la implementación de un nuevo Plan Marshall que estimule el crecimiento. Creo que si no hacen eso, la crisis de la euroarea va a ser cada vez peor y va a arrastrar a la economía mundial.
El Intransigente _ ¿Uno puede imaginar a países europeos, como por ejemplo Grecia, en situación de pobreza?
Luis Palma Cané_ Grecia es hoy un país pobre. Desde 2008 para acá, tuvo 5 años de recesión y una caída del 25% de su PBI, con niveles de pobreza cercanos al 40%. De manera que, a esta altura, ya es un país pobre. Lo que se debe intentar es mantener la unión monetaria, porque así como algunos critican el ajuste per se, muchos dicen que la unidad monetaria es mala porque la moneda unica no existe. Eso es falso, porque la unión monetaria es un buen instrumento, pero la que se aplica es en la Euroarea es imperfecta, porque le falta la unión bancaria, la fiscal y la unión política.
El Intransigente _ Si uno tuviera que buscar al culpable de la crisis europea, ¿dónde se encuentra?
Luis Palma Cané_ Hay varios culpables. No son solamente Grecia ni la burbuja española. Son culpables los bancos alemanes, franceses, españoles e italianos que financiaron la fiesta, y un tercer culpable es la política de austeridad fiscal a rajatabla. Entonces, hay tres tipos de culpables: los que vivieron de la fiesta, los que financiaron esa fiesta y los que, una vez que descubrieron que la fiesta se había acabado, aplicaron políticas equivocadas, como son los ajustes a rajatabla.
Redacción

El INTRANSIGENTE.COM ©
Copyright