ARGENTINA.- El Intransigente entrevistó a Eduardo Buzzi, presidente de la Federación Agraria Argentina, para conocer la situación del campo luego de las inundaciones que ha sufrido en las ultimas semanas. Acusó a los gobiernos provinciales y al nacional de no tener herramientas sólidas para prevenir este tipo de fenómenos climáticos cada vez más frecuentes. Las inundaciones han provocado pérdidas millonarias que, según Buzzi, el Estado no quiere afrontar: “El gobierno es socio en las ganancias, pero no quiere serlo en las pérdidas”. Pero además, Buzzi habló de política, de su relación con Hugo Moyano y defendió al gobierno santafecino por el caso de la protección que sectotres de la policía le brindaba a los narcotraficantes.
El Intransigente _ ¿Están preparados los gobiernos provinciales y el gobierno nacional para afrontar tormentas e inundaciones que afectan la producción agropecuaria?
Eduardo Buzzi - No están preparados, porque no incluyen dentro de su estrategia de gobierno los problemas de contingencia de esta naturaleza. Aunque haya una legislación nacional y su aplicación en cada provincia de la emergencia agropecuaria, son simple paliativos que no tienen un efecto real en los productores afectados. Sólo difieren impuestos por 180 días -en el mejor de los casos pueden llegar a condonar algún impuesto-. Pero los auxilios financieros para aquel que invirtió en semillas, combustibles, en agroquímicos y perdió todo, ese productor no es asistido ni por los estados provinciales ni por el nacional. Lo que hoy está previsto es casi un tratamiento homeopático en comparación con las pérdidas de los productores. No hay un estado que sea socio también en las pérdidas.
El Intransigente _ Más allá del productor de soja que, en líneas generales, es el más beneficiado en el mercado. ¿Cómo está el sector agropecuario en el país?
Eduardo Buzzi - El campo llegó a este problema climático con espaldas flacas. Una cosa era el 2008, cuando el productor todavía tenía reservas. Pero hoy los productores están definanciados. Y entonces, el problema climático se inscribe en un contexto donde hay problemas preexistentes de pérdida de competitividad de la economía argentina. Y esto atraviesa a todos los productores del país. Tipo de cambio retrasado, vigencia de retensiones, aumento de costos, hacen un coctail complicado tanto para un productor de Pergamino (a 100 km del puerto) como en Rosario de la Frontera, en Salta. El problema de los costos de los fletes complica a los productores de granos y, mucho más, a los de producciones específicas de las provincias. Si uno quiere ser productor de granos en Salta, lo único que puede producir es soja, porque por los valores de mercado es lo único que podrá sostener. El costo de fletes a los puertos, por la ausencia de subsidios a los fletes a Rosario, por la ausencia de ramales ferroviarios, hace que todos los productores que estén a más de 200 km sean kelpers. Y eso le pasa a los productores del NOA, del NEA y a la producción específica. Los productores de frutas del Valle de Río Negro, ven con impotencia como venden a centavos el kilo de la fruta y que exista un 1000% de diferencia con lo que paga el consumidor.
El Intransigente _ ¿Cómo puede explicar el giro del gobierno para que el sector agropecuario pasara de apoyar a Cristina Fernández en 2007 a la situación actual?
Eduardo Buzzi - El año 2007 fue un tiempo donde, a pesar de la existencia de problemas, todavía se podía ganar dinero. Teníamos un tipo de cambio competitivo y costos que podían ser absorvidos, y el productor lograba una renta. Por lo tanto, en aquel momento pensamos porqué cambiar de caballo en medio del río. Era un año en el que el sector estaba próspero. Las exposiciones del campo se expresaba una agroindustria espectacular. Pero en 2008 ya tuvimos el intento de confiscación autoritaria por vía de la resolución 125 y el campo apuntado como el enemigo del gobierno. Y eso es Cristina Fernández. Y para aglutinar a los de ellos, tienen que demonizar a los otros. Y eso es denomizar al Grupo Clarín, al campo y ahora a sectores del movimiento obrero, como a Hugo Moyano y Pablo Micheli. Para el gobierno es más fácil estigmatizar al que piensa distinto que tratar de explicar que carajo es el modelo. Cuando dicen que van a profundizar el modelo, nos tenemos que preguntar cuál es el modelo. ¿El modelo donde gana la minera Barrick Gold? ¿El modelo donde gana el sector financiero? ¿El modelo donde ganan los empresarios del juego y el capitalismo de amigos? El modelo es una entelequia que no es transformador de la realidad. Por eso, es más fácil buscar un enemigo antes que tratar de definir el modelo.
El Intransigente _ Hoy la realidad encuentra en una misma vereda a Hugo Moyano y a los productores agropecuarios, cuando en 2008 los camioneros fueron a sacar de las rutas a los productores en favor del gobierno nacional. ¿Cómo lo explica?
Eduardo Buzzi - Eso fue una foto de un momento y en alguna zona. En realidad, los conflictos con los camioneros fue con entidades empresarias transportistas que tenían acuerdos con Julio De Vido. Aún así quedó la imágen de Moyano en la ruta apoyando a Néstor Kirchner y sacando a los productores. Eso pasó en 2008. Pero después hubo un quiebre. El Moyano del presente levanta banderas que nosotros compartimos, que discutimos en los programático, y es posible que podamos caminar juntos, al igual que lo hacemos con la CTA de Pablo Micheli. Si miramos los procesos por las fotos, no podríamos juntarnos. Pero si los miramos por la realidad del presente, hoy muchos productores aprueban a Moyano.
El Intransigente _ ¿Y lo ve a Hugo Moyano como candidato a presidente de la nación?
Eduardo Buzzi - (Hace un silencio) Eso está lejos todavía. Creo que va a tener una estrategia electoral en 2013 y después se verá como será el escenario para 2015. Pero hoy, una candidatura a presidente, me parece un poco prematura”
El Intransigente _ Fuera del oficialismo, ¿el campo ve algún posible candidato o no hay alternativa?
Eduardo Buzzi - Si, hay alternativa. Y la hay en el Frente Amplio Progresista, en el Peronismo, en el radicalismo, que está marcando con inteligencia la unidad de sus principales referentes. El radicalismo está dando una señal que pretende ser opción. Por otra parte, veo a Roberto Lavagna como una figura presidenciable, y en el Peronismo hay que ver como evoluciona el proceso de Scioli – Massa. Y, por supuesto, Hermes Binner y Victor de Gennaro dentro del FAP. Y todas las opciones merecen que veamos que hay alternativa en Argentina, porque si no hubiera, vamos a buscar el pasaporte porque estamos complicados.
El Intransigente _ Como santafecino, ¿cuál es su opinión del descubrimiento de la relación entre la policía de la provincia y el narcotráfico?
Eduardo Buzzi - El narcotráfico es una realidad argentina que abarca a todas las provincias. Lamentablemente ha crecido el consumo, el tránsito y la distribución de drogas en todo el país. Y esto implica que claramente hay vinculaciones del narcotráfico en todo el territorio nacional con quienes deberían controlar que esto no suceda. Lo de Santa Fe es un capítulo de cierta visibilidad pública. ¿Pero es distinto a los que pueda pasar en el conurbano bonaerense, en Córdoba, Entre Ríos o la provincia que sea? Creo que no. Entonces, esta realidad que convive en todo el territorio nacional, se hace visible en Santa Fé porque de paso lesiona a actores políticos que tienen buena imágen positiva y sin hechos de corrupción.