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Carlos Pedro Blaquier: El Hombre más poderoso de Argentina

Fué elegido desde joven por sus suegros para comandar una sociedad que desde sus orígenes, estuvo constituida por capitales argentinos.Mrá las fotos de la TORCAZA
martes, 23 de septiembre de 2008 · 20:53

El Hombre más poderoso de Argentina

Carlos Pedro Blaquier nació el 28 de agosto de 1927. Hijo de Carlos Félix Miguel Blaquier Alzaga y María Esther Estrugamou Guillon ,proviene de una familia de origen francés , por su lado materno. Estudió en el Colegio Champagnat. En 1947 egresó del 4º y último año del Instituto Superior de Filosofía, que luego habría de convertirse en la Facultad de Filosofía de la Universidad del Salvador. Casó con Nelly Arrieta Wollman en 1951 año en que también se recibiera de abogado en la Universidad de Buenos Aires, obteniendo posteriormente el Doctorado en Derecho y Ciencias Sociales en 1955, en la Universidad de Buenos Aires. Padre de 5 Hijos, María Elena, Carlos Herminio, Alejandro Santiago e Ignacio Blaquier Arrieta, todos integrantes actuales del Directorio de Ledesma S.A. Desde hace 30 años, conformó su hogar con su segunda mujer Cristina Khallouf.

Herminio Arrieta y Paulette Wollman, sus suegros, decidieron que su yerno ocupara la titularidad del Ingenio Ledesma, que actualmente preside desde el año 1970. Sin lugar a dudas, constituye en el más importante ingenio azucarero del país. Hace poco protagonizó la nota de tapa de la revista Fortuna, declarando en la misma que seguirá hasta su muerte al frente de lafirma.Carlos Pedro Blaquier, es un empresario acostumbrado a veranear en Punta del Este y en Mar del Plata, con carpa en el Ocean Club de Playa Grande, e instalarse en la estancia La Biznaga, cuyo casco fue construido por sus abuelos paternos, Carlos Blaquier y Virginia Alzaga, a fines del siglo XIX. La casa principal cuenta con una pista de aterrizaje para jets, y entrar en ella al decir de sus invitados “es entrar al paraíso”. Posee además una custodia especial sin nada que envidiar a los ejércitos de los países del primer mundo.

Algunas páginas y blogs de Internet lo acusan que desde hace más de medio siglo domina a su antojo la industria azucarera en el país. No sólo ello, también los jugos para exportación, el ingenio azucarero, 25 mil hectáreas en la Provincia de Buenos Aires, 8 mil hectáreas en Santa Fe, 7 mil hectáreas en Córdoba, de poseer Cielito, una fábrica de edulcorantes en Buenos Aires; domina el negocio de porcinos donde su familia es dueña de Cabaña Argentina- la mayor productora de cerdos del país, con 6.000 hembras-, posee Glucovil en San Luis, dueño de 7 yates de su propiedad con un valor aproximado de 7 millones de dólares , posee 48 mil cabezas de ganado y por último dicen que es amo y señor de la Provincia de Jujuy. Hasta los Gobiernos Provinciales y Municipales son puestos por los Blaquier, a quienes rinden pleitesía y obediencia debida. Así lo aseguran silenciosamente quienes lo conocen de cerca. También están sus defensores que escriben en sitios de Internet comentarios como el siguiente:

“Es de esperar que zurdos como ustedes despotriquen en contra de un señor progresista como Dn.Carlos Blaquier. Les comento que a él poco le importa lo que gentes de su calaña le impliquen; es un hombre seguro y decente.
Eso si no dejen de criticarlo porque lo van a preocupar....es divertido ser amado y odiado, pero así y todo nunca ignorado”

Una anécdota contada por el mismo, lo pinta de cuerpo entero:

” He acompañado a una persona que quiero mucho a psicoanalizarse .Y la verdad es que lo hacía por solidaridad... Creo que los argentinos abusan del psicoanálisis. Yo me acuerdo un día, hace años, que un funcionario de Ledesma me vino a contar que se había separado. Le agradecí la confianza por esta confidencia, y le pregunté por qué se había separado. "Bueno, lo hablé con mi psicoanalista y él me aconsejó que me separara." A ese funcionario lo despedí. Porque si una persona necesita que su psicoanalista le diga lo que tiene que hacer no puede manejar una empresa.”

Su pasión por la literatura y la historia lo llevo a escribir varios libros durante su vida, entre los cuales están, “Los amores de Luis XIV – Madame de Maitenon, la mujer de su vida”, “Apuntes para una introducción a la Filosofía”. “Meditaciones acerca de la religión y de su relación con la ciencia”, “Breve historia de las doctrinas económicas – Desde los mercantilistas hasta nuestros días”. “El milagro griego”, “Consideraciones sobre la historia política argentina – Orígenes y causas de nuestra decadencia”, “Alberdi y Roca – Proyecto y realización de la Argentina exitosa”, “Carlos Pellegrini”, “¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos?”,“Mitos de los tres monoteísmos”,“Manual de Historia Argentina”,“Los siete pecados capitales”,“Meditaciones filosóficas”,“Pensamientos para pensar”,“Pensamientos para pensar II”. “Juan Domingo Perón”. Y “Arturo Frondizi”, en curso de impresión. Se define como un ser romántico por excelencia y su intensa actividad cultural lo tiene como miembro fundador de la Fundación Sanmartiniana y miembro titular vitalicio de la Sociedad Argentina de Historiadores. En 2005 fue designado Académico de Número en la Academia Argentina de la Historia y Miembro de Número del Consejo Argentino de Estudios Económicos, Jurídicos y Sociales.

Carlos Pedro Blaquier es una persona frontal, fiel a si mismo, y no calla lo que tiene que decir; es de la teoría que: “el consumidor o el votante elijan mal; es un problema de valores culturales y por eso los países subdesarrollados viven equivocándose. La solución no está en sustituir la voluntad del pueblo por otra que más nos guste, sino en educarlo para que esté en condiciones de elegir mejor.” Entre sus próceres preferidos está Sarmiento, de quién dice:” trajo grandes maestros al país y creó las estructuras básicas de un buen sistema de enseñanza. Varias décadas después hicimos las cosas al revés. Hoy los resultados culturales y educativos de este cambio de rumbo están a la vista”. Y ahí están sus detractores: No es raro que lo cite permanentemente, si Sarmiento fue un racista. Ése calificativo no lo niegan ni los apologistas acérrimos del prócer.

En su página Web escribió:

“Leyendo lo que dicen en Internet, comprendo que la gente de extrema izquierda diga cosas muy malas de mí, porque ellos, como personas fracasadas en la vida privada, despotrican contra los que tienen éxito. En algunos casos se dedican a la política, donde ni siquiera son capaces de sacar muchos votos. Se consideran arbitrariamente postergados por una sociedad injusta, porque no pueden reconocer que son unos inservibles. Por eso se trata de resentidos incurables, que sueñan con invertir el orden social para que, los de abajo, como ellos, estén arriba y viceversa.

No me perdonan que sea un hombre de éxito, tanto como empresario, por haber sido capaz de llevar a Ledesma donde está hoy después de haberla conducido durante más de cuarenta años, como en el orden intelectual, donde en virtud de mis publicaciones he sido designado como Miembro de Número de varias Academias de nuestro país.

Ellos, que nunca han generado ni un puesto de trabajo decente, me dicen que soy un explotador que mata gente.

Ellos, que se juntan con mujeres de su misma calaña, me dicen que soy un homosexual porque tengo una mujer de primera, cinco hijos universitarios y dieciséis magníficos nietos. Porque en mi barco y en los de mi familia tenemos personal masculino, como si nuestras mujeres aceptaran que tuviésemos unas jóvenes y lindas marineras. Porque confunden una embarcación decente con un burdel.

Me asocian con gobiernos militares porque nunca desempeñé ningún cargo con ninguno de ellos y porque los critiqué en mis libros de historia.

Nada de lo que dicen estos zurdos me preocupa, pero sí me empezaría a preocupar si algún día dejaran de criticarme.”

El año pasado festejó “sus primeros 80 años tal como escribió en su tarjeta de invitación” con una mega fiesta donde no faltó nadie .La narración de la misma es imperdible. A las 12 en punto, el empresario y Cristina comenzaron a recibir a los 850 invitados en los salones del subsuelo del Hotel Alvear; fue un besamanos casi comparable al que cada 4 de julio se produce en la Embajada de Estados Unidos. Allí mismo un tenor cantó arias, de las óperas que gustan a Carlos Pedro, y luego, Cristina cantó el Ave María. El almuerzo propiamente dicho se sirvió en los tres salones de la planta baja del hotel, incluido el jardín de invierno. Un personaje de estirpe diplomática, quien ha vivido casi una década en Europa y por ello, al parecer, se pone muy sensible cuando no se cumple el protocolo que cree debería seguirse a rajatabla, se quejaba de que las mesas carecían de placement y que se hubiera dejado al libre albedrío la ubicación por parte de los invitados. Igualmente, no se privó de degustar el opíparo buffet. Sí, hubo placement, en la mesa principal ocupada por Cristina y Carlos, sus cuatro hijos varones (con sus esposas), Charly y su única hija, Mimí, con su pareja, Nicky Hauser. En mesas cercanas, los diecisiete nietos, una de las cuales le agradeció con un discurso, el “haber sido un abuelo espectacular y muy motivador”. Además, recordó los desafíos intelectuales que les preparaba y cómo los instaba a escribir poesía o en un diario personal.

Su lugar sagrado es La Torcaza. Una recorrida por la casa que Carlos Pedro construyó sólo para organizar cenas, conocer gente influyente (e influenciable), y contar chistes subido de tono, se encuentra en la Avenida Sucre de San Isidro. La casona divisada desde lo alto, cinco veces más grande que cualquiera de sus vecinas está enmarcada por un espléndido parque. Desde la avenida se alcanzan a ver, como atalayas, los techos a dos aguas de pizarra gris, el rojo de los ladrillos del frente y, tras el portón de entrada, el jardín con terrazas y esculturas. Aquí, una o dos veces al mes, Blaquier da una cena a sus amigos y relaciones. Dicen que la usa exclusivamente para eso. Un antiguo invitado a esas reuniones dijo alguna vez que era una casa donde no se podía colgar ningún cuadro. Claro, luego de subir las escalinatas de la entrada y cruzar la puerta, el invitado se encontró parado en un enorme hall de mármol blanco que deslumbra. Pronto descubrió la casa-por dentro- era de puro mármol, como un gigantesco mausoleo. Del piso al techo, todo estaba cubierto por el frío brillo de la piedra. Invadida por ese extraño entusiasmo marmoril, en La Torcaza hasta la mesa del comedor es de mármol, e incluso los dormitorios están revestidos de ese material.
Cada cena reúne a lo más encumbrado del momento. El poder real de Argentina -por lo menos una buena tajada de él- se sentó a la mesa del anfitrión.
Carlos Pedro Blaquier se ubica al medio de la mesa y desde allí administra la conversación. Le gusta recitar poemas y contar chistes verdes, y también escucharlos. Durante la tertulia, regala a sus invitados un libro sobre La Torcaza, y el listado de los mármoles que lo enorgullecen. Los trajo de Italia, de Grecia, de Turquía, de Bélgica y de Sudáfrica; veintiséis tipos de piedra en total.

La casa tiene una galería de bustos de mitos que han logrado vencer la batalla del tiempo, precisamente por eso, por ser mitos. Julio César y Augusto adornan un corredor, y en los salones hay estatuas de Apolo y Diana. Aunque en el portal de entrada, ha preferido colocar dos leones de custodia. Buena mezcla: adentro, dioses y emperadores y afuera leones.

Antes de que la noche termine, el anfitrión golpea las manos y convoca a todos a conocer el parque. El personal de servicio pone mantas sobre los hombros de los comensales para que el rocío no los moleste. Y allá van, en procesión por el jardín, como una pequeña corte, siguiendo al dueño de casa.

Este es Carlos Pedro Blaquier el hombre mas poderoso de nuestro país, amigo de sus amigos, amantes de los negocios, jamás recibió subvenciones de ningún gobierno y se jacta de no ser peronista. El es, de esas personas, que van contra la corriente, que ven las cosas de manera diferente. Puedes alabarlo, estar en desacuerdo con él, citarlo, glorificarlo o condenarlo. Pero lo único que no puedes hacer, es ignorarlo. Porque un hombre como él, es quién cambia las cosas, inventa. Imagina, explora, crea e inspira a muchos. Personas como él, impulsan a la humanidad hacia adelante.

A lo mejor este tipo de lideres, tienen que ser así, como son. Si no, ¿cómo podría observar un lienzo vacío y ver una obra de arte; o sentarse en silencio y escuchar una canción que aún no se escribió; o contemplar un planeta rojo y ver un laboratorio sobre ruedas?

M ientras sus detractores lo ven como lo ven, lo critican como lo critican, otros lo miran como genio, porque los que son tan distintos como para creer que pueden cambiar el mundo, son quienes lo hacen.

 

Emporio Ledesma en números


Nace a fines del siglo XVII, el gobernador de Jujuy y comandante general de Fronteras, don Gregorio de Zegada, introdujo la caña dulce y la elaboración artesanal del azúcar en el valle de San Francisco, hoy valle de Ledesma. Hacia 1830, el azúcar se instaló definitivamente en el valle de Ledesma de la mano de David Ovejero, creador de la primer fábrica industrial en el lugar. La Compañía Azucarera Ledesma, como se la llamó desde 1908, fue adquirida en 1911 por Enrique Wollmann y Carlos Delcassé. Desde 1956 lleva su nombre actual

En el año 2008 la sociedad anónima cumple 100 años de existencia. Se trata de una sociedad que desde sus orígenes estuvo constituida por capitales argentinos, y hoy sigue siéndolo así. Se cuentan con los dedos de una mano las empresas industriales del país que han logrado sobrevivir un siglo en manos nacionales.

Carlos Pedro Blaquier ingresó a Ledesma a comienzos de 1952, cuando se trataba de una empresa mediana, y la dirige desde 1962 en que fue nombrado Director y Gerente General de la sociedad. En 1970 asumió como Presidente del Directorio de Ledesma hasta la actualidad. Esta es sin duda, acaso, una de las claves para explicar el éxito dela compañía, junto a una política agresiva de reinversión de utilidades, operar con un bajo nivel de endeudamiento e incorporar permanente tecnología.

Quienes lo conocen aseguran que buena parte del éxito y la permanencia de una empresa como Ledesma esta basado en cuatro pilares. En primer lugar, se destacan mantener el control accionario de la compañía y hacer foco en las actividades que son el eje medular del negocio: el azúcar. El aprovechamiento integral del expertise en ese rubro y el crecimiento por medio de negocios relacionados son otras dos claves que Blaquier impulsó en su gestión. Y ese, aseguran en su entorno, es uno de los principales legados que les deja a sus cinco hijos, todos integrantes del directorio del grupo. Carlos Pedro también fomentó la alta profesionalización de la línea ejecutiva y separación de las funciones directivas: todos sus hijos fueron parte del management, pero luego saltaron al directorio del grupo.

Durante su conducción la empresa alcanzó a producir en la actualidad unas 400.000 toneladas anuales de azúcar en la Provincia de Jujuy que representan cerca de la cuarta parte de la producción nacional, elaborada con el 90% de caña de azúcar de propia producción cultivadas en cerca de 40.000 hectáreas, todas bajo riego, mediante una red de canales construidos y mantenidos por la empresa de unos 1600 kilómetros, y una red de caminos propios de unos 700 kilómetros.

Además tiene en la actualidad algo más de 2000 hectáreas de plantaciones de cítricos, paltas y mangos totalmente regadas por sistemas de micro aspersión o aspersión subarbórea. A la producción de azúcar de caña hay que sumar la producción de Glucovil, ubicada en Villa Mercedes, Provincia de San Luis, derivada de la molienda húmeda de maíz con una producción actual de carbohidratos equivalente a unas 150.000 toneladas de azúcar. Una importante proporción de grano es producida por las casi 52.000 hectáreas de campos que Ledesma posee en la pampa húmeda ( 24.700 hectáreas en tres campos de la Provincia de Buenos Aires, y 27.000 hectáreas en un campo ubicado en Gualeguaychú, Provincia de Entre Ríos).

Siendo Carlos Pedro Blaquier Director y Gerente General de Ledesma, se construyó contigua a la fábrica de azúcar ubicada en Libertador General San Martín, Provincia de Jujuy, una planta de celulosa y otra de papel obra (de escritura e impresión) que utiliza como materia prima la fibra de la caña de azúcar que antes servía de combustible de calderas.

Hoy Ledesma es el principal fabricante de papel obra del país y produce aproximadamente la tercera parte de la producción del país. Ledesma elabora actualmente unas 120.000 toneladas anuales, pero está cumpliendo un programa de crecimiento para llegar a las 150.000 toneladas. En Villa Mercedes, Provincia de San Luis, Ledesma posee una moderna planta para producir cuadernos y repuestos escolares (es el principal productor nacional de estos rubros) y papelería comercial.

Con el objeto de sustituir la fibra de caña como combustible, Ledesma adquirió el 4% de la U.T.E. Aguaragüe. Le vende a sus socios la totalidad de los hidrocarburos líquidos, que le son pagados en gas, y todo su gas, el propio y el comprado, lo lleva a sus plantas industriales mediante un gasoducto.Ledesma produce hoy en Jujuy casi 65.000 Kw. de electricidad, a los que hay que sumar los 7.500 Kw. que genera en San Luis. Ello sin contar la electricidad producida por las usinas de sus cuatro estancias.

También es el principal empleador privado de la Provincia de Jujuy con casi 7.000 personas a su cargo que son las mejor pagas del lugar. La Fundación Ingenio Ledesma (F.I.L.) posee una Escuela Técnica con unos 700 alumnos y una escuela primaria para lograr una adecuada formación de los alumnos que ingresan en la Escuela Técnica entre otras importantes obras de bien, Ledesma ha donado a la Provincia de Jujuy tres hospitales totalmente equipados

Por José de Álzaga
Para El Intransigente

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