TUCUMÁN

El asesino de Barraza y Uro era hijo de un represor implicado en la Megacausa

Hugo Sirnio era hijo de Juan Sirnio, quien desempeñó tareas cerca del 'Tuerto' Albornoz. En su casa se encontraron varias armas
sábado, 26 de octubre de 2013 · 09:52

TUCUMÁN.- Hugo Daniel Sirnio Romanazzi, autor antes de suicidarse del doble crimen que conmocionó a Tucumán, era hijo de Juan Sirnio, un represor cercano a Juan Domingo Bussi, que durante la última dictadura cívico-militar fue miembro de una patota que secuestraba y torturaba a detenidos-desaparecidos. La información fue confirmada por sus vecinos. En su casa se encontraron varias armas, listas para ser utilizadas.

Sirnio (padre) fue mencionado en más de una oportunidad en el juicio por la Megacausa "Arsenales II-Jefatura II", donde se lo nombra con el apodo de "007" y se lo sindica como uno de los efectivos de la Policía de mayor confianza de Roberto "el Tuerto" Albornoz. Además, fue quien cumplió la orden de detener al entonces Senador provincial Guillermo Vargas Aignasse, muerte por la cual fue juzgado por primera vez Bussi.

En una solicitada publicada en el 2010 en La Gaceta, Daniel Sirnio Romanazzi criticaba al "Tuerto" Albornoz y dejaba como cierre una reflexión que resulta escalofriante, a la luz de lo sucedido ayer: "Apostado en el mangrullo veo pasar -con destino al penal- al reo, tristemente célebre 'El Tuerto' Albornoz, personaje nefasto y cobarde que arrasó la provincia creyéndose dueño de la vida y bienes de los tucumanos.

Un verdadero Oficial Superior mata o muere en combate, uniformado, sin capucha y al frente de su tropa, subordinado a la justicia, jamás permite la tortura ni 'los campos de concentración y exterminio de personas'. ¡Más vale morir de pie, que vivir arrodillado!", escribió.

Según fuentes policiales citadas por La Gaceta, en la casa de Crisóstomo Álvarez al 2800, donde Sirnio Romanazzi mató al Jefe de la división Delitos contra las Personas, Víctor Barraza, y al Prosecretario de la Fiscalía de Instrucción de la VIª Nominación, Manuel Gerardo Uro, se encontró un verdadero arsenal: varias pistolas calibre 9, 40 y 11.25, además de revólveres de calibre 357; algunas tenían balas en la recámara y estaban sin seguro. (Fuente: El Aconquija)


Valorar noticia