Panorama político

¿Cuál es el escenario económico que habilitaría la reelección de Macri?

La recesión no se discute. Ocurrirá. ¿De qué depende el gobierno para ganar en 2019?
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lunes, 08 de octubre de 2018 · 15:35

La clave está en saber cuando la economía pega la vuelta. Los próximos meses serán recesivos.
Jose Luis Espert señaló: “Esto lo tendrían que haber hecho el primer día que llegaron al gobierno. Ahora no hay confianza”.

Javier Milei expresó: “Esto puede ser, pero tendrán que olvidar los cantos de sirena de los keynesianos y populistas que les pedirán que aflojen con un bono de fin de año y volver a los gastos por encima de la realidad”.

Pero es difícil que esto pase ¿Por qué? El Fondo Monetario Internacional está monitoreando la economía. Está claro que llegar al cero en el déficit fiscal y el mismo número en emisión monetaria exige un esfuerzo notable.

El Financial Times asegura que este programa es bueno. La recesión será dura. La tasa al 70 % es un remedio que tiene efectos colaterales. Cuando el dólar llegó a 42 pesos señalaron que estaba más para bajar que para subir. Habrá que ver qué pasará con las presiones sociales. El descontento puede ser aprovechado por una oposición salvaje, apunta el diario financiero.

“Es la única forma de apagar el incendio inflacionario. No ampliar la base monetaria, es la disciplina que faltaba. Lo fiscal ya está, faltaba la parte monetaria”, precisa el periódico. Afuera, los analistas dicen que el gobierno "por fin" entendió lo que hay que hacer.

Ahora, la pregunta clave para las elecciones del año que viene es cuándo llegará la reactivación. Y en ese sentido, hay tres escenarios posibles: 

-Uno que contempla una leve caída, pero larga
-Otro, con caída y estancamiento.
-Y el último, con caída profunda y rebote fuerte.

Para el gobierno, el único de los tres que lo salvaría es el último.

¿De qué depende?

Primero hay que estabilizar el dólar. Después, lo fiscal y monetario. Y por último, reforzar la ayuda social para impedir movimientos extraños en diciembre. Son claves los alimentos que repartirán Caritas y los evangelistas.

El resto depende del campo: trigo, soja, maíz; economías regionales exportadoras; turismo, minería, Vaca Muerta y litio. El valor del dólar protege a la industrial local que compite con las importaciones. 
Lograron perfeccionar un programa conservador  y monitoreado por el FMI. Se podría decir que se terceriza el manejo de la economía.

La actividad se frenará. La oposición tratará de complicarle el camino al gobierno. Tras el acuerdo con el FMI, el peronismo tomó nota de que el gobierno finalizara su mandato. Entonces apareció la foto en la tapa de los diarios de Sergio Massa, el gobernador cordobés Juan Schiaretti, el senador Miguel Pichetto y el salteño Juan Manuel Urtubey.

Felipe Solá, José Luis Gioga y Hugo Moyano salieron a cruzarlos. Carta Abierta pidió al cielo por Cristina. Era claro, todos sintieron que el helicóptero entraba en boxes. Había que prepararse para octubre de 2019.

Todo lo que tienen que hacer es poner obstáculos y ganar la calle para que fracase el plan y no llegue la reactivación el año próximo. En privado, los funcionarios dicen que vamos a un cambio de modelo, que pasaría a ser abiertamente exportador. Para eso, el tipo de cambio seguirá siendo elevado. Y por eso se elevarán en forma mensual las bandas cambiarias un 3 %, hasta diciembre.

Los mercados siempre seguirán corriendo el arco. Desde que cerraron las puertas del crédito apuntan ahora a que Macri gane los comicios. Es fácil detectar riesgos en Argentina.  Llegó el ajuste drástico que pedían. Ahora explican que la fuerte recesión puede provocar disturbios sociales y Macri perder las elecciones.

Cambiemos no lo hizo antes porque pensó que era un suicidio político. En poco tiempo le vimos la cara al miedo. La sequía, el precio del petróleo, tres años de depresión en Brasil y el aumento de las tasas de la Reserva Federal.

Hay que sumar a todo esto que Argentina está con las defensas bajas. Allí se terminaron las palabras.
Llamamos a la ambulancia, terapia intensiva, y el médico del FMI nos pronosticó varios meses de ayuno y abstinencia. En eso estamos.