Panorama económico

Lo peor, ¿ya pasó?

Cómo cree el Gobierno que estará la economía el año que viene, en medio de la campaña electoral.
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viernes, 14 de diciembre de 2018 · 16:33

Hay que  prepararse. En un año electoral no hay margen para reformas estructurales. No hubo espacio para eso en los meses de apogeo de Cambiemos (agosto del año pasado y marzo de este), ahora es imposible.

En diciembre del año pasado el Gobierno hizo una reforma previsional y casi le incendian el país. El contexto es mucha batalla electoral. Esta economía está en una crisis de confianza general. Nadie sabe cuál es el puerto hacia donde nos dirigimos.

Se evitó, gracias al FMI, la hiperinflación, el dólar imparable, y un 2001. Pero el remedio trajo consecuencias negativas: recesión y mayor pobreza. En 2019 no esperen inversiones porque a la falta de confianza se suma la incertidumbre de las urnas. Cristina mide su imagen. Sus asesores le dijeron que para ganar necesita sacar una ventaja de 8 puntos en la provincia de Buenos Aires. Gran parte del resto del país la rechaza.

Por eso, piensa salir a recorrer varias provincias. “A donde le pidan que vaya, irá, señala Gioja. Esta vez no será pasiva como en 2015. Ella va a ir donde pueda influir en las comicios locales.
El adelantamiento de las elecciones en varias provincias, con cada gobernador fijando fecha en base a su propia conveniencia, arranca durante las vacaciones. El primer test electoral será las PASO en La Pampa el 17 de febrero.

Una cosa es cierta: sin consensos nuestro país no tiene salida. Carlos Melconian fue claro: “Hay que explicarle a los sindicalistas que, sin una reforma laboral, se quedan sin trabajo, porque quiebran las empresas”.

La necesidad de un acuerdo político para alargar el horizonte de gobernabilidad y desindexar la economía es vital. En 2019 no lo veremos. El peronismo racional juega su propio partido. Todos quieren ser candidatos. El gobernador de San Juan coincidió con la CGT en que el único que puede unir a todos es Roberto Lavagna. La Unión Industrial Argentina lo prefiere a Schiaretti.

¿Qué le piden al peronismo alternativo, racional o como se llame? Pocas cosas. Casi nada. Que Máximo y Florencia estén en las listas para quedar a salvo de los juicios. Un freno a Comodoro Py: que no se anulen los juicios pero que los plazos sean eternos. Todo muy previsible.

Hoy, estamos en el peor momento económico del Gobierno. Creen que en abril comienza lo mejor. Más atado a las exportaciones que al consumo interno. Es probable que los pisos, en cuanto a nivel de actividad, sean los meses que estamos transcurriendo: noviembre y diciembre. El primer trimestre de 2019 será difícil, pero algo mejor que ahora.

A partir de marzo, el Gobierno cuenta con el repunte de la cosecha luego de la sequía. Y piensa que habrá mayor nivel de actividad en Brasil y eso va a mover al sector industrial.

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La inflación tiende a bajar. No habrá boom de demanda en lo que hace al consumo. En las reuniones de fin de año, los empresarios repiten como un mantra: “Se necesita previsibilidad y reglas claras. Es la única clave para generar inversiones y crecimiento”. Como si fuese tan sencillo en Argentina. Un problema clásico, es que el largo plazo son tres meses. Por eso  todos tratan de ganar lo máximo en el menor tiempo posible.

Ante la menor duda, desensillar hasta que aclare. El dilema es lograr un compromiso a largo plazo. Hoy, parece imposible. La oposición se dedica a criticar al Gobierno en todos sus errores. Especialmente la economía. Pero es notable observar que no ofrecen un plan alternativo. Lo que señala en su documento la CGT, una parte de la Iglesia, y los piqueteros, son medidas que provocarían una fuerte inflación . Además, no aclaran qué hacer con el FMI. La UIA no firmó ese documento. 

Distribuir es el verbo más utilizado. ¿Pero de dónde sacarán el dinero?. Congelar tarifas, nafta y dólar ya se hizo. Tendrían la obligación de intentar una mirada más profesional. Pero es inútil. Si plantean un plan en serio, pueden perder votos. Por eso ganan las generalidades. A Cristina le dijeron que tenía que sacar 8 puntos de ventaja en la Provincia. Hoy tiene tres en medio de la recesión.