Nota de opinión

El país vulnerable

La corrida cambiaria sorprendió al Gobierno con la guardia baja. El BCRA trató de frenar la suba del dólar en forma tibia, y el mercado lo atropelló
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jueves, 10 de mayo de 2018 · 22:33

Por Osvaldo Granados.- La corrida cambiaria sorprendió al Gobierno con la guardia baja. El BCRA trató de frenar la suba del dólar en forma tibia, y el mercado lo atropelló. Al mismo tiempo las usinas destituyentes funcionaban a pleno, recibieron un flujo de dinero importante, y encontraban campo propicio para crecer. Lo más escuchado y leído era: “Vuelve el corralito, hay que sacar el dinero de los bancos, viene la híper”. Todo era una expresión de deseos, pero esta vez, mucha gente que veía subir el dólar por encima de los 23 pesos, algo de todo eso, le parecía creíble.

Los inversores extranjeros se llevaron 10.000 millones de dólares y los locales desarmaban posiciones en pesos. Martín Redrado que conoce por experiencia todo tipo de “corrida”, señaló:

Uno: hoy la deuda externa es un tercio de lo que había en 2001.

Dos: la gente está endeudada en pesos, en aquella época eran dólares. Eso precipitó la crisis.

Tres: hoy los bancos están más sólidos que hace décadas.

Hay tres tipos de crisis: cambiaria, financiera o de deuda.

Esta es cambiaria. Si muchos operadores piensan que el dólar está atrasado, más temprano que tarde se produce la corrida. Mucho más si el inicio de la retirada la presiden los Fondos del exterior que quieren sus dólares, venden Lebacs y vuelan otra vez a sus países de origen.

¿Por qué decidieron un acuerdo con el FMI?

En estos días se perdió gran parte de la confianza. Este es un elemento que se evapora rápido y para volver a tenerlo lleva tiempo. La semana próxima vencen 680.000 millones de pesos en Lebacs. El temor es que una parte importante no renueve y vaya al dólar.

La clave de todo esto no es el FMI, sino que Argentina necesita que alguien la financie porque hace décadas que gasta más de lo que ingresa. En este momento 8 millones de personas en blanco, trabajan y pagan impuestos, para que el Estado firme 20 millones de cheque al mes. ¿Para quién?

Jubilados, pensionados, empleados públicos de la Nación, provincias y municipios, planes sociales, asignaciones y otros. La ecuación es difícil de digerir. Por eso necesitamos por año que alguien nos preste 30.000 millones de dólares para que cierren las cuentas. Hoy nos prestarían los privados al 10% anual, contra el 4% del FMI. Pero ¿Qué nos exigirán esos funcionarios? Que bajemos el gasto. Algo que los políticos tendrían que haber hecho hace años y no estaríamos pasando estas urgencias.

Al mismo tiempo en el Congreso, la oposición quiere que aumenten los subsidios a la luz y el gas. Lo que aprobaron son 100.000 millones de pesos. ¿Qué significa? Más gasto. ¿Por qué lo hacen? Para hacerle pagar el costo político al Gobierno. Nadie explica de donde saldría la plata.

Los empresarios, estuvieron muy activos. Se encontraron el miércoles en el Jockey Club con el titular de la Corte Suprema. Primero en una solicitada, le pidieron a la oposición que no hiciese demagogia con las tarifas. Además, hablaron varios referentes en la reunión. Consideran que el Gobierno comete muchos errores, pero en esta ocasión salieron a respaldarlo, como José Luis Espert.

¿Qué explicaron? “El fracaso de Macri sería perder la última oportunidad de tener algo racional”. De lo contrario volvería lo peor del populismo por la revancha. Saben que el país está frágil. Dejaron diferencias de lado y optan por lo que piensan que es el mal menor.

Último dato del mercado: la tendencia se dio vuelta el miércoles. Los Bancos extranjeros volvieron a comprar Lebacs. La tasa del 42 % superó el impuesto. 

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