NOTA DE OPINIÓN

¡Verde que te quiero verde! Aborto legal, seguro y gratuito

Cuenta regresiva… ¡Será legal o seguiremos reclamando hasta que lo sea! Será legal más tarde que nunca
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lunes, 11 de junio de 2018 · 19:43

Por Camila Ríos Fernández. 

El miércoles 13 de junio se tratará en el Congreso el proyecto de legalización del aborto en nuestro país.

En los meses de abril y mayo se desarrollaron las audiencias en el Congreso para debatir dicho proyecto y por allí pasaron 738 expositores. 

Parejito para poder escuchar todas las voces. Fue de gran aprendizaje, algunos dieron pena, otros esperanza.

Prohibición/penalización:

Los expositores en contra de la Ley fueron en su mayoría integrantes de fundaciones, ONGs y universidades, relacionadas con la Iglesia Católica, como la Universidad Católica, Austral, y Universidad del Salvador y un sector mínimo de la Iglesia evangélica.

La mayoría de los argumentos sostuvieron que los casos de aborto deben ser penados por la ley, incluso en los casos de violación o cuando está en riesgo la vida de la mujer. Y algunos consideraron la despenalización en algunas situaciones, por ejemplo, en caso de violación o riesgo de salud en la mujer. En todos los casos los discursos estuvieron basados en posicionamientos morales o religiosos, con verdades que se presentaban como universales. Con fuerte acento en la culpabilización a las mujeres e invisibilizando el rol de los varones y las desigualdades económicas, sociales, culturales y de acceso a la salud integral de la población. “Que cierren las piernas”, dijo una expositora de este sector, “que usen forro, si son flor de trolas”. ¿Violaciones, violencia de género, falla del método anticonceptivo? ¡Bien, gracias! Esos temas no estuvieron ni estarán en la agenda para ellos.

Llamativo fue la cantidad de varones oradores. Mucho varón hablando de lo que deberíamos hacer con nuestra sexualidad y nuestros vientres. Entre ellos fue lamentable la exposición de un cura villero que vive del Estado y en lugar de cuestionar eso o su sexualidad reprimida por el celibato o los delitos sexuales cometidos por tantísimos de sus pares, opinó sobre la salud sexual de las personas con capacidad de gestar. ¿Y la empatía? ¿Y la misericordia? ¿Dónde quedó la inclinación a sentir compasión por los que sufren y ofrecerles ayuda? Se la llevó a marzo el padre, que de padre no tiene nada.

Los argumentos entonces fueron desde concepciones religiosas y dogmáticas, hasta creencias personales ombliguistas: Lo que yo haría, lo que yo pienso, lo que yo creo, en mi caso. Siempre, claro, hablando de la vida de otros, de los derechos de otros. Como si la experiencia individual pudiera generalizarse

Aborto legal, gratuito y seguro.

La otra mitad de las y los oradores fueron los que argumentaron a favor de la legalización del aborto. Representantes de campos científicos, sociales, jurídicos/normativos, políticos, del campo de la educación y de la salud se hicieron presentes en el recinto.

Se escucharon argumentos en relación al derecho a gozar de una sexualidad apartada de lo reproductivo, a la defensa del derecho de las mujeres a decidir y el derecho a la salud integral garantizado por el Estado. No debería llamarnos la atención, pero si cabe resaltar que fue mayoritaria y emocionante la voz de la gran cantidad de oradoras mujeres: psicólogas, maestras, amas de casa, actrices, historiadoras, estudiantes secundarias, médicas, escritoras, científicas y abogadas.

A favor de la vida: ¡Que el derecho al aborto sea Ley!  

El tema “a favor de la vida” se vió reflejado también en las redes sociales. Y lo cierto es que solo la legalidad garantiza la vida y para eso se requiere que el aborto sea legal, seguro y gratuito porque es la ilegalidad lo que provoca la inseguridad. Porque la ilegalidad es la causante de las muertes.

Palabritas, juegos de palabras para confundirnos, así como se hacen llamar "pro vida", pero después son los que pasan tapándose la nariz y las emociones ante un niño de la calle. Son los que hablan de negras planeras, de negros de mierda. Aquellos que aman la vida del embrión, pero odian a los pibes pobres y exigen la baja de imputabilidad. ¡Sáquense las caretas! Las únicas vidas que les importan son las de ustedes. Cero empatía con la realidad. Las minas pobres mueren en abortos clandestinos, las ricas chupan sirios y se hacen abortos seguros en la clínica del pueblo. Ellas no se convierten en madres cuando se les pincha el forro, les falla el anticonceptivo o son abusadas o violadas. ¡Las pobres si! ¡Saquémonos las caretas y sobretodo dejen de afanar palabras! A favor de la vida estamos lo que queremos leyes, no clandestinidad.

La Ley no nos obliga a abortar, quien tenga el privilegio de clase de tener educación sexual integral, de acceso a anticonceptivos, a salud o incluso a poder pagar un aborto privado, obviamente no necesitan una ley. La ley es necesaria para garantizar el derecho para toda aquella que lo necesite. Y para que no se muera o se quede sin útero en el intento. La ley está para eso.

La votación final está hoy en manos de los diputados “indecisos” o que mantienen en secreto su voto.

Las sociedades científicas ya se expidieron a favor de la despenalización del aborto, la ONU desde su Comité de Derechos del Niño solicitó al Estado argentino a que asegure “el acceso a servicios de aborto seguro y atención postaborto para adolescentes, garantizando que sus opiniones siempre se escuchen y se tengan debidamente en cuenta como parte del proceso de toma de decisiones”.

¡Verde que te quiero verde!

¡Que el derecho al aborto sea ley!  

Educación sexual para decidir

Anticonceptivos para no abortar

Aborto legal para no morir

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