Nota de opinión

Adiós Mundial, hola elecciones

En el Gobierno pasaron de proyectar futuros auspiciosos durante dos años y medio, al escepticismo más duro. Del segundo semestre donde casi todos veíamos el sol, hasta presuntos brotes verdes, lo peor ya pasó, etc.
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jueves, 05 de julio de 2018 · 22:00

Por Osvaldo Granados.- Adiós Mundial. Hola elecciones. Comenzó la campaña para 2019. En una reunión de peronistas de diferentes colores estuvieron creativos publicitarios que comparten la misma fe. Pensaron una frase para ser repetida en los reportajes y en los medios de comunicación cercanos al Gobierno anterior y la renovación. Es muy simple y práctica. La cuestión es repetirla como un mantra. En los medios, los conductores de algunos programas tenían la orden de decirla de acuerdo con las circunstancias. La frase es: “La gente está arrepentida de haber votado a Macri”. Un oyente en la radio a través de un mensaje señalo: “No me imagino a Scioli presidente, Zannini vice y Aníbal Fernández en la provincia”. La idea es sostenerla, que el concepto llegue sin demasiadas reflexiones. Hoy en medio del retroceso económico, cualquier frase negativa puede tener efecto.

En el Gobierno pasaron de proyectar futuros auspiciosos durante dos años y medio, al escepticismo más duro. Tarea para los psicoanalistas. Del segundo semestre donde casi todos veíamos el sol, hasta presuntos brotes verdes, lo peor ya pasó, etc. Ahora son todos negativos: “Hay que darle propina a la gente”. “Se vienen seis meses de recesión”. “Lo peor está por venir”

De récord de venta de autos, motos, créditos hipotecarios y personales, crecimiento de la economía, a la recesión sin matices. Lo peor es que nadie explica porque llegamos a esto tan rápido. Melconian insiste: “Seis meses a pechuga de pollo y puré de calabaza”. Alguien me dijo: “Qué bien estábamos cuando decíamos que estábamos mal”.

Mientras tanto el Dios Mercado terminó con el ajuste homeopático del Gobierno y envió al enfermo al quirófano. El dólar atrasado como un ancla contra una inflación ingobernable. Wall Street que avisó que no prestaban más ni compraba bonos argentinos. La tasa internacional subía y los dólares volvían a los Bonos del Tesoro de los Estados Unidos.

Tenían pensado a principios de julio subir algo más la tasa en EEUU, pero ingresaron tantos dólares en estos dos meses que la postergaron. Argentina mostró que está muy frágil y es vulnerable. Donde se percibe el peor clima es en la Cámara de la Construcción. Les avisaron de los recortes en la Obra Pública. Preguntaron ¿y los atrasos en los pagos? Hoy van entre 60 a 120 días. Van a afectar a 40.000 puestos de trabajo.

Uno de los problemas es que el Dios Mercado piensa que los políticos hablan, pero cuando tienen que bajar los gastos, miran para otro lado. Los gobernadores peronistas quieren que el ajuste lo hagan la provincia de Buenos Aires y la ciudad Capital. Por eso, el tema es la falta de credibilidad en los políticos. Nadie quiere hacer un recorte en un año electoral.

Todos quieren tener “caja”. El Gobierno señala que, si no hacen un ajuste las provincias, no solo habrá recortes en las obras públicas, sino que tampoco tendrán transferencias extraordinarias ni subsidios al transporte. Ningún ministro podrá sugerir medidas que signifiquen gastos. La decisión es llegar al 1,3 % de déficit primario en 2019.

El problema mayor lo tendrá la gobernadora Maria Eugenia Vidal. En la reunión de varios funcionarios con dirigentes opositores, se habló de la calle, los piquetes y las protestas. Allí, el gobernador se Córdoba Juan Schiaretti dijo: “Nosotros no tenemos nada que ver, si quieren tranquilizar la calle hablen con el Papa Francisco, él maneja los piqueteros”.

Estos plantearon marchar a los supermercados a pedir comida. Alguno preguntó: “¿Ya estamos en diciembre?". Monseñor Jorge Lugones, presidente de la Pastoral Social y Obispo de Lomas de Zamora reúne peronistas para alentarlos hacia la unidad y ganar las elecciones de 2019, en la provincia. No soporta a Vidal. 

En dos meses, se terminó el sueño de la normalidad. Nada es seguro. Ni el dólar, ni la inflación. Ni siquiera si vas a seguir teniendo trabajo. Los movimientos bruscos de la economía provocan temor y pobreza. Un funcionario me dijo: “La culpa la tiene el mercado”. ¿Qué es el mercado? Son las decisiones que toman Los Bancos Nacionales y extranjeros; los Fondos Comunes de Inversión; grandes inversores que arrastran a los chicos y operadores de Wall Street. Compran y venden activos financieros: Monedas, acciones y bonos.

Toman decisiones las 24 horas, porque siempre en el mundo hay un mercado que está funcionando. Cuando una crisis se agudiza, me dicen, querés vender un papel argentino y no encontrés quién te lo compre. Falta de credibilidad. Así que el Dios Mercado surge de cientos de decisiones. En un momento de hace dos meses, le bajaron el pulgar al país, porque no iban a financiar el déficit durante más tiempo.

Por eso Caputo avisó que ni este año, ni en 2019, tomarán créditos en el exterior. “Nos arreglaremos solos”. Era una forma de decir: “No necesitamos créditos por largo tiempo”. La clave es dar confianza y tranquilidad. ¿Por qué? No hay nada más cobarde que el dinero.

¿Qué pasa en 2019? El mayor desafío es tener la inflación algo menor al 20 %. Nunca cerca del 40 %. La oposición no encontró candidato. Picheto en la reunión con los funcionarios fue muy sincero: “No protejan a Cristina, ella nos divide y ustedes ganan”. “Dejen que en Comodoro Py hagan su trabajo”. No es necesario que nadie hable con los jueces. Ellos por precaución, guardan algunos expedientes hasta después que la gente vote”. Esto se llama “gradualismo judicial”.

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