Mientras sube el dólar

Economía en llamas: La situación exige el retorno de Prat Gay

El “equipo económico más exitoso de los últimos cincuenta años” naufraga en medio de la tormenta, se termina la metáfora y es preciso buscar una voz seria que explique qué está ocurriendo y qué puede sobrevenir.
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jueves, 30 de agosto de 2018 · 16:38

El ánimo de los argentinos está ajustado al devenir de la cotización del dólar en un proceso psicológico inverso, mientras la divisa norteamericana sube, la depresión gana las calles. Esta situación instala un estado de peligrosa volatilización abonado por una incertidumbre ya que desde el Gobierno nadie explica nada. 

De pronto, el “equipo económico más exitoso de los últimos cincuenta años” naufraga en medio de la tormenta demostrando que no era fuerte ni estaba capacitado para capear la tormenta que había dejado el kirchnerismo.

Pero la metáfora se termina y es preciso buscar una referencia, una voz seria que explique qué está ocurriendo y qué puede sobrevenir. Aparece el nombre de Alfonso Prat Gay, hombre de Cambiemos y gestor del famoso “gradualismo” con que el presidente Mauricio Macri pensaba ordenar la economía argentina. 

Sin embargo, no hubo gradualismo sino desequilibrio y estallido de mercados. La jefatura de Marcos Peña termina siendo una ficción de terror que impone su salida inmediata porque aunque él mismo lo niegue, la verdad es que ha fracasado. 

El primer fracaso fue echar a Alfonso Prat Gay del equipo, porque no sólo era lo más coherente que tenía el Gobierno sino que era el hombre que le habría dado tranquilidad a los mercados que llegaban a la era Macri con graves distorsiones heredadas del kirchnerismo. Corrupción y desfasaje de las variables económicas. 

El pandemónium en que se han convertido los mercados, exige el recambio por un hombre como Prat Gay, que debiera ser el nuevo Jefe de Gabinete porque la situación demanda la presencia de un hombre que no sólo conozca de economía, sino que, además, sepa explicar lo que está ocurriendo con términos precisos, a diferencia de los actuales funcionarios que sólo desprenden frases sin sustento, una crítica que alcanza al propio Presidente, pues como se ha visto, a cada discurso o declaración las pizarras elevan la cotización del dólar. 

Pero no sólo es cuestión de elegir a un economista solvente, sino que la clave es justamente esa: "¡Que sea uno solo!”. Macri destacó en los puestos claves a economistas que miran la realidad desde sus propias concepciones lo cual terminó en el caos actual. 

La economía necesita una sola cabeza, un solo nombre y una sola toma de decisiones. En el Ministerio de Economía debe haber además de un técnico, un hombre que maneje la dialéctica común y la financiera para calmar los ánimos de los ciudadanos y de los inversores. 

 El caso de Alfonso Prat Gay se ofrece como la prenda que podría desatar el nudo Gordiano en que la inutilidad y la soberbia de los tecnócratas que asesoran a Macri han logrado. No hay demasiadas alternativas para pensar un cambio, pero tampoco hay demasiado tiempos para pensar qué se debe cambiar.