NOTA DE OPINIÓN

Educación sexual integral: ¿Son o se hacen?

La ley de despenalización del aborto no salió, la ESI no se cumple en muchas provincias y los centros de salud ya no dependerán del Ministerio de Salud
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lunes, 10 de septiembre de 2018 · 07:28

Cuando fue el debate por la ley de interrupción legal del embarazo, muchos de los legisladores que se oponían argumentaban que había que fortalecer la Educación sexual integral (ESI) y garantizar los métodos anticonceptivos en las salitas, en los centros de salud y en los hospitales. Instancias con las que todos estábamos de acuerdo. La ley no salió, la ESI no se cumple en muchas provincias y los centros de salud ya no dependerán del Ministerio de Salud porque el Gobierno nacional tiene la loca idea de hacer desaparecer 8 ministerios, entre ellos el de Salud. Los abortos clandestinos siguen ocurriendo todos los días y todos los días una persona muere o queda estéril. 

Este es el contexto actual: muchas personas siguen abriendo la boca porque abrir la boca es gratis, pero no accionan para transformar las desigualdades. Algunos energúmenos se envalentonaron y agarraron viento en la camiseta, enarbolando banderas de la vida, pero que si les pasás la lucecita -esa que sirve para identificar billetes truchos-, se pueden ver las calaveras de la muerte detrás de sus discursos llenos, en apariencia, de paz y amor. 

¿Dije billetes? ¡Sí, claro! ¡Dije billetes! Defienden sus kioscos y sus intereses. Detrás está el gran negocio que se pierde la Iglesia si deja de ser subsidiada por el Estado. Sin negocio también se quedarían las clínicas clandestinas, y los farmacéuticos que venden el misoprostol dependiendo de la cara y la desesperación al precio que se les antoja. Sin clientes no hay negocio y por eso les conviene sostener el status quo y empezar a instalar mentiras, que si las decimos sin repetir y sin soplar terminamos internalizándolas como verdades. Sin educación sexual integral la diversidad sexual es invisibilizada y se sigue incurriendo en discursos y prácticas discriminatorias. Sin educación sexual integral los varones indefectiblemente de la edad o el nivel social siguen sin usar preservativo, sin educación sexual integral seguimos culpabilizando a las mujeres de los embarazos no planificados. Sin educación sexual sigue habiendo desigualdades, violencia de género y la peor de sus caras: los femicidios. 

¡Ya nos conocemos! ¡Piedra libre! ¡No se hagan los sotas que ya les sacamos la ficha! 
Veamos algunas de las frases de los que querían ESI pero ahora no quieren respetar las leyes, porque la ley de educación sexual integral existe desde el año 2005:

La escuela debe enseñar verdades biológicas y no ideológicas: 

A ver linduras de la patria, vamos a hacerlo didáctico y sencillito así no nos complicamos la lectura y pueden comprenderlo en un par de  párrafos (¡hay libros enteros sino, eh! ¡No se detengan!). Los cromosomas no vienen en  celeste o rosa. ¡La ropita o las cintitas sí! Eso se compra en la mercería o en la tienda de ropas. No tenemos un gen que nos hace mejores planchadoras o cuidadoras a las minas, o unos lagrimales especiales y por eso algunos varones no aprendieron a llorar. Somos socializados de manera diferente, desigual. A los niños que lloran rápidamente les enseñan que “llorar es de nena o de maricones”, y los pibes, casi sin saber hablar, reprimen para evitar retos, risas y reprimendas.

Una cosa es el sexo y otra bien distinta el género. A las “nenas” nos permiten expresar nuestras emociones, llorar, patalear y la socialización primaria apunta a enseñarnos a ser “buenas madres, amas de casa, cuidadoras, protectoras”. ¡De genético eso no tiene nada! Eso sí que es ideológicamente premeditado y con alevosía. 

¿Cuál es la diferencia entre sexo y género? 

La diferenciación binaria con la que muchas sociedades se organizaron (varón o mujer)  es presentada como algo “natural” y se atribuyen cuestiones biológicas o naturales a roles o comportamientos que son inventos sociales y culturales. La  división sexual se  construye culturalmente ¿se entiende? Las mujeres podríamos jugar maravillosamente a la pelota si en lugar de regalarnos planchitas o muñecas de niñas, jugáramos en el potrero. Igualmente los niños: si se les enseñara a realizar tareas domésticas a cuidar, a respetar, a expresar sentimientos, a tratar a las mujeres como sujetos con derechos y no como objetos el cuento sería otro. 

Que una persona nazca con un determinado cuerpo es un hecho biológico, pero que los genitales de esa persona sean asociados al “mundo de lo  femenino” o  al “mundo de lo masculino” es un arbitrario cultural. Que ese cuerpo sea vestido de determinado color, que se espere que cumpla con determinados mandatos y roles es una decisión social y cultural, no biológica. 

Queda claro entonces que no hay nada del orden de lo natural en la división sexual (valores, tareas, roles, comportamientos) sino que responde a cuestiones culturales perpetuadas y legitimadas por diversos discursos sociales y/o religiosos.

En relación al enunciado que da nombre a este apartado, la escuela debe enseñar cuestiones biológicas, ya sabemos en 2018 pese a quien le pese, que los seres humanos somos “bichos” sociales, culturales, históricos, políticos. Las personas, a diferencia de los animales, estamos atravesadas por dos factores. El biológico al que denominamos sexo y el factor cultural al que denominamos género.  

La biología, es una de las tantas disciplinas importantes y necesarias que deben ser enseñadas en la escuela. Pero la biología se agarra la cabeza con ideologías impartidas todavía hoy, tales como que la tierra se creó en siete días (wtf), o que las mujeres salimos de la costilla de un chabón (¿¡ehh!?) o que una paloma puede embarazarnos (¡¡dios me libre y me guarde de las palomas!!). Entre tanto texto me perdí… ¿como era el titulo? Ah, si, La escuela debe enseñar verdades biológicas y no ideológicas. ¡Bueno, pero entonces estamos de acuerdo! Y yo peleando ¡que zonza! ¡¡Tienen razón!! ¡Saquen sus rosarios de nuestros ovarios y eduquen como las leyes vigentes exigen en la Argentina! Haciendo una relectura, alcoyana-alcoyana, en este punto estamos de acuerdo. ¡Nada de ideologías y menos de dogma y de mitos arcaicos!  ¡Saquen la ideología, y eduquen con enfoque de género y derechos que así la biología es mucho más didáctica de entender!

“Saquen la ideología de género de nuestras escuelas”  

Esta es otra de sus frases características que andan dando vueltas de los que no querían abortos pero querían educación sexual y ahora no la quieren. Frase que habiendo leído el primer apartado de esta columna ya fue repensada y más de uno/a, está borrando en este instante de sus redes las burradas que ya le dan vergüenza (porque todavía tiene pudor y eso es muy valorado) ¡Saludable y necesario deconstruirse! Si usted está en ese proceso, no solo ya me cae bien a mí, cosa absolutamente irrelevante para su vida, pero piense en que su sobrino/a hijo/a estudiante/ paciente/ vecino/a se sentirá aliviado de saberle en proceso de repensarse. Hace unos días vi en Instagram una pibita que frente a estos flyer escribía debajo de un emoji llorando: ¿por qué me tocó esta familia a mí?  
Los hijos son de los padres, no del estado: con mis hijos no te metas:

Estas ideas atrasan un poquito en términos legales y culturales. Tengo una buena noticia, flashera para algunos, pero ahí va: 

Lo hijos e hijas no son de los padres. 
Ni de las madres. 
Ni de nadie. 

No son objetos, ni propiedad, ni cositas de nadie. Son sujetos de derecho.  Cada uno/a de ellos/as tienen deseos, expectativas, proyectos que distan muchas veces, saludablemente de los mandatos familiares. Y el estado, a través de sus instituciones, por ejemplo, a través de la escuela, deberá garantizar sus derechos. Entre estos derechos, el derecho a la educación laica,  científica y con enfoque de género. 

En la Argentina desde el año 2005 la ley 26061 de protección de derechos de niños/as y adolescentes establece que los y las chicas tienen derechos debiéndose respetar: su condición de sujeto de derecho, el derecho a ser oídos y que su opinión sea tenida en cuenta, el  respeto al pleno desarrollo personal de sus derechos.

El nuevo código civil y comercial, modificado en 2015, cambió la figura de patria potestad por responsabilidad parental y esta es entendida como  el conjunto de derechos y obligaciones que las familias tenemos sobre los  menores de edad.  Nuestra función es la de proteger a los menores y garantizar su desarrollo y formación integral. 

¿Listo? ¿Quedó claro? ¡Tus hijos/as  no son tuyos! Y agradezcamos que los educan en la escuela, porque si reproducen estas burradas vamos de mal en peor. ¡Ladren sancho! Señal de que se les van acabando sus cuentos y sus privilegios.