EDITORIAL

Elecciones en Neuquén: ni Macri, ni Cristina

Con Cambiemos reducido al tercer lugar y el kirchnerismo también postergado, en Neuquén comenzó el fin de la grieta entre los argentinos.
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lunes, 11 de marzo de 2019 · 12:00

Por Federico Mena Saravia.- Fue la primera elección de alto impacto en este año electoral, un test crucial para el oficialismo y también para el kirchnerismo que, si bien perdieron frente al Movimiento Popular Neuquino que continúa imbatible desde 1962, deja una lectura importante de cara a las próximas elecciones presidenciales de este año. 

El actual gobernador, Omar Gutiérrez se impuso con un 40%, seguido inmediatamente del kirchnerista Ramón Rioseco con un 27% y dejando tercero y lejos al hombre de Cambiemos en esa provincia, Horacio “Pechi” Quiroga que cosechaba apenas un 16% de los sufragios, resultados que podrían marcar un alerta sobre lo que puede llegar a suceder en el resto del país en los próximos meses. Así, se puede afirmar que en Neuquén quien ha perdido realmente es “la grieta”. 

Sin embargo, no deja de ser sugestivo que el candidato de Cristina Fernández pierda en la tierra de Vaca Muerta, un emprendimiento inaugurado por la expresidente y utilizado como herramienta política y esperanza de despegue económico de Cambiemos. A ninguno de los dos le alcanzó este argumento. 

En el inicio de un año electoral crispado por los peores resultados económicos de las últimas dos décadas, el resultado del comicio de Neuquén puede resultar un disparador sobre el ánimo del resto del electorado en el país y  hasta podría convertirse en el eje de una tendencia que de multiplicarse podría pintar el mapa electoral con provincias gobernadas por opositores a Cambiemos. 

Si tal escenario de provincias gobernadas por partidos regionales u opositores a Cambiemos se diera en los hechos, ¿podría convivir un Gobierno central con tal desventaja que lógicamente se vería patentizada en la composición de las Cámaras? Menos todavía con un presidente como Macri que ha demostrado una falta absoluta de cintura y de criterio político; de hecho, el suyo ha sido además del más desastroso, el más torpe de los gobiernos desde al retorno de la democracia. 

Un dato, que viene a abonar este ambiente de cambio que ofrece esta elección en Neuquén, es la afirmación de un nuevo pensamiento político (sin grieta) donde Gutiérrez (MPN) mantiene una coincidencia de opiniones con el candidato a la presidencia, el salteño Juan Manuel Urtubey, quien lo felicitó “por su triunfo en las elecciones del día de hoy”, con una frase en el Twitt que subraya ese ideario común cuando dice: “Han dado una muestra de federalismo”. 

Ambos gobernadores sostienen la postura común de romper con el centralismo porteño y lograr una “concepción integral de país” que sólo se dará “superando la grieta” como sostiene Urtubey y que define una estrategia que va más allá de cuestiones políticas o electorales, proponiendo sustentabilidad a los procesos productivos.   

Este resultado pone en juego varios escenarios, por un lado quizás abra la puerta a una concientización del valor de la política regional, así como también el que el ensamblado político del oficialismo a nivel nacional a pesar de estar terminando un mandato no tiene ninguna solidez y su desguazamiento en los hechos ya ha comenzado a reflejarse en las urnas. 

Los medios de prensa nacionales más cercanos a Cambiemos con “Clarín” a la cabeza han puesto el acento más en la derrota del Kirchnerismo “por más de 10 puntos”, cuidándose muy bien de reflejar que el oficialismo quedó a más de 20 puntos debajo.  

Se ha pronunciado el pueblo de Neuquén y acaso haya dejado un mensaje que se proyecte para el país y que tal vez resulte profético: “Ni Macri, ni Cristina”. Es tiempo de renovación y de alianzas federales. (Por Federico Mena Saravia, para El Intransigente).